Recursos Humanos RRHH Press - La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) ha calificado de “despropósito absoluto” que el ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, siga sin dar respuesta a la petición realizada por la organización agraria el pasado 1 de agosto sobre la necesidad urgente de mantener una reunión para abordar la gravísima crisis que sufre el sector ganadero.
Para UPA, “resulta lamentable que en una situación así el ministro siga de vacaciones y el Ministerio del que es máximo responsable siga sin querer ver el problema y dé la callada por respuesta ante el goteo continuo de cierre de explotaciones en todo el país”.
La situación actual es límite para los ganaderos españoles debido al incremento de los costes de producción y al bajo precio que los ganaderos perciben por sus productos (carne y leche) unido al bajo consumo de algunos productos como es el caso del cordero.
Según datos que maneja UPA, sigue creciendo el número de explotaciones que se ven abocadas al cierre de su actividad por una situación insostenible de falta de rentabilidad. “No es soportable durante mucho más tiempo que en muchos casos los ganaderos españoles estén percibiendo por la leche, los corderos y los cabritos el mismo precio que hace 30 años, lo que hace materialmente inviable continuar con la actividad ganadera”, explican.
De hecho, UPA ha calificado como “muy preocupantes” las cifras que apuntan a que en los últimos cinco años el censo de ovejas en nuestro país haya disminuido en casi seis millones de animales (33,8%), mientras que el número de explotaciones ha sufrido un descenso vertiginoso, pasando de 122.694 en 2008 a 107.128 en 2012.
La situación del sector caprino no es mucho mejor, ya que el varapalo económico de los últimos años ha hecho que el censo se haya reducido en 266.431 cabezas. Un total de 5.742 ganaderos de caprino han tenido que dejar su actividad desde 2009.
UPA achaca esta situación tan delicada que sufre uno de los sectores ganaderos más importantes de España, el ovino-caprino, a la desmesurada subida de los costes de producción año tras año, que ya se ha convertido en un problema estructural, y a los bajos precios que los ganaderos perciben por sus productos.
Además UPA denuncia las dificultades que están teniendo los ganaderos para acceder a las ayudas contra la sequía publicadas en su día por el Ministerio, y donde el Gobierno central solo aporta el coste del aval o la ampliación del periodo de amortización de los préstamos suscritos en el 2010. Según la organización, los ganaderos no pueden acceder a estos nuevos préstamos porque algunas entidades financieras no están dispuestas a concedérselos.
UPA exige al Ministerio de Agricultura que asuma “de una vez por todas” su responsabilidad, y actúe de inmediato ante la gravísima crisis que sufre el sector ganadero.
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