RRHH Press. La Fundación Adecco, con la colaboración y financiación del Fondo Social Europeo y el Servicio Andaluz de Empleo, ha elaborado un estudio sobre la implantación de la Ley de Integración Social del Minusválido (LISMI) en Andalucía.El informe pone de manifiesto que el 28% de las empresas consultadas no tiene ninguna persona con discapacidad contratada, frente al 72% restante. En concreto, un 34% tiene 1 o 2 personas; un 18% tiene 3 o 4; un 8% 5 o 6; un 2% 7 u 8 y un 1% 9 o 10. Además, un 8% de las empresas supera las 10 personas con discapacidad en plantilla.
Según el estudio, el perfil del trabajador con discapacidad andaluz es el de un hombre de entre 30 y 44 años de edad, con estudios elementales, un porcentaje de minusvalía de entre el 33% y el 64% y una discapacidad de tipo físico.
Los contratos de trabajo más utilizados para este colectivo son el indefinido normal, en un 32% de los casos, el eventual, en el 17%, y el específico de minusválidos, en el 13%.
Perfiles más demandados
Los perfiles con discapacidad más demandados son similares a los de la población general. Sin embargo, hay más ofertas para operarios y menos para puestos administrativos.
El estudio también pone de relieve que un 84% de las empresas andaluzas conoce la Ley de Integración Social del Minusválido (LISMI), pero sólo un 63% la cumple.
En Almería y Córdoba el nivel de cumplimiento es mayor que en el resto de las provincias.
Por sectores, el financiero y el industrial han alcanzado los mayores ratios de cumplimiento de esta normativa legal.

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