Sin embargo, advierte ‘The Economist’, en ninguno de esos tres países los daños provocados por la recesión han ‘mordido tan profundamente como en España’, con una tasa de paro del 19%, la segunda más alta tras Letonia en la Unión Europea, reflejo de una ‘borrachera de ladrillos y cemento’ antes de que la burbuja inmobiliaria estallara en el año 2007
Esta situación provocó que España entrara en la recesión en una posición más debilitada. Por ello, mientras que otros países se recuperan de una manera fiable, aunque lentamente, España necesitará ‘más tiempo y más cuidado para conseguir superar la crisis, algo que incluso los más optimistas fechan en 2011.
Mercado de trabajo
‘The Economist’ también analiza en este artículo al mercado de trabajo español, y se refiere al mismo como mercado de dos niveles, por ser ineficiente e injusto, ya que –señala- se compone de una mitad de trabajadores con contratos indefinidos de difícil y costoso despido y de otra mitad con contratos temporales, en paro o en la economía sumergida. Estos últimos, los temporales, fueron los primeros en perder su empleo cuando la recesión golpeó.
Aunque la ministra Elena Salgado ha afirmado que esta circunstancia confiere al mercado de Trabajo cierta flexibilidad, también provoca –señala The Economist- que trabajadores ineficaces mantengan sus puestos de trabajo y sus contratos indefinidos, mientras que no hay incentivos para formar a trabajadores jóvenes y temporales.
La publicación también advierte de la posibilidad de que aumente el desempleo en las empresas más pequeñas, víctimas de una legislación laboral muy dura y de una falta de crédito acuciante. Además, la protección de los trabajadores indefinidos y una limitada flexibilidad salarial ponen a muchas pymes en riesgo de bancarrota.
El artículo, que no ahorra en críticas a Zapatero por –entre otras cosas- su alineación con los sindicatos, poco favorables al cambio de rumbo, y por la promulgación de una ley de Economía Sostenible, cargada de buenas intenciones y escasa de medidas reales, se pregunta de dónde vendrá el crecimiento económico de España, con menos gasto público y ausencia de reformas. Según afirma la publicación, el salvador a corto plazo de España será la propia Unión Europea, destino de dos terceras partes de las exportaciones españolas, aunque sentencia que España tendrá que “hacer mucho más que poner en orden su propia casa”.
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