paroRRHH Press. La edad y el nivel de estudios son los variables más determinantes para sufrir una situación de paro de larga duración, según el informe ‘Capital humano y empleo en tiempos de crisis (II)’ del cuaderno 'Capital Humano 122', elaborado por Bancaja y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie).

El estudio toma como referencia a un varón, extranjero, de entre 16 y 24 años, con estudios primarios y residencia en la Comunidad de Madrid. Así, si en lugar de tener estudios primarios se hubiera superado la educación secundaria superior, manteniéndose iguales el resto de características, la probabilidad de que un parado permanezca más de un año en esa situación desciende un 9,3%. Si se ha obtenido un título de licenciado, esta probabilidad cae casi un 14,5%.

La edad también influye muy notablemente en aumentar la probabilidad de paro de larga duración. Así, Los resultados indican que cuanto mayor es la edad del sujeto desempleado, más probable es que este permanezca parado durante un año o más.

En este sentido, por encima de los 55 años, la probabilidad es un 20,8% mayor que en el caso de los parados entre 16 y 24 años.

Ser mujer incrementa esta probabilidad en un 2%, y ser español en lugar de extranjero la incrementa en un 6,9%. Finalmente, la probabilidad de sufrir paro de larga duración se ve afectada por la comunidad autónoma de residencia.

Los resultados son estadísticamente significativos en el caso de Islas Baleares, donde la probabilidad es un 7% inferior que en Madrid, en Galicia, donde es un 4,2% menor, y en Canarias y la Comunidad Valenciana, donde la probabilidad es en torno a un 7% superior.

Según el estudio, el colectivo de parados en edad madura sufre una mayor incidencia del desempleo de larga duración. Así, entre los parados con edades entre 20 y 29 años, aproximadamente un 40% llevaba un año o más buscando empleo sin éxito, mientras que en los parados entre 50 y 59 años el porcentaje ascendía al 60%. La tasa de paro de los trabajadores de mayor edad, en cambio, era muy inferior a la de los jóvenes.

El estudio concluye que los trabajadores maduros sufren menos paro, pero, en caso de estar parados, tienen mayores dificultades para recolocarse, y esto a su vez incentiva su retirada del mercado de trabajo.


Paro larga duración

 

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