RRHHpress. Aunque en los últimos años la RSC ha experimentado un creciente interés por parte de las empresas y de los medios de comunicación, sigue siendo una absoluta desconocida para el 65% de los españoles, frente al 35% que afirma conocer su significado, según se desprende de una encuesta realizada por la Fundación Adecco. Sin embargo, cuando se pide a este último grupo que defina el concepto, cerca de la mitad -un 17% del total de encuestados- reduce la RSC a acción social o filantropía, olvidando el carácter transversal de la misma.Además, es significativo que gran parte de este 17%, ha centrado sus definiciones en cuestiones medioambientales, únicamente relacionadas con el cuidado del entorno natural. A la luz de estos resultados, podemos concluir que la cifra real de personas que entienden el concepto de RSC se sitúa en un 18%, porcentaje que comprende el significado desde una perspectiva integral, sin limitarlo a acción social o filantropía.
Segmentación del conocimiento
Por sexos, son más las mujeres las que conocen el significado real de RSC: Un 25,2% frente al 17,3% de los hombres.
Por segmentos de edad, las personas entre 36 y 50 años son las que más familiarizadas están con el concepto -un 32,6% de ellas- y las que mejores definiciones han proporcionado. A ellas siguen los encuestados entre 51 y 65 años -25%-, los de edades comprendidas entre 25 y 35 años (23,4%), los situados entre 18 y 24 años (20%), y por último, las personas de más de 65 años, de las que tan sólo un 10% ha sabido definir correctamente el concepto.
Los resultados también varían en función del nivel de estudios y de la situación laboral de los consultados, cumpliéndose el precepto de que a mayor formación del encuestado, más conocimiento sobre Responsabilidad Social Corporativa, y que son más los ocupados que conocen el término, 25%, frente al 8,3% de los que se hallan en situación de desempleo.
Los encuestados proceden de ocho comunidades autónomas: Madrid, Cataluña, Comunidad Valenciana, Andalucía, Aragón, País Vasco y los dos archipiélagos, estando el resto de las regiones españolas infrarrepresentadas. En medio de este mapa, también se aprecian diferencias significativas: las personas de Cataluña son las que más conocen el concepto y las que mejor lo han definido -un 25%-, seguidas de las de Madrid -21%-, País Vasco (15%), Aragón (14,3%), Baleares (12,5%), Canarias (12,1%), Comunidad Valenciana (11,8%) y Andalucía (8,3%).
Una desconocida en auge
No es necesario conocer el término RSC para valorar lo que éste implica. De este modo, y pese a no estar familiarizados con el concepto, son muchos los que opinan que el tejido empresarial posee la misma responsabilidad que los poderes públicos cuando se trata de dar respuesta a los problemas del entorno. Así, y aunque el Gobierno sigue siendo el actor al que más responsabilidad exigen los ciudadanos, un 70% de los encuestados sitúa a las empresas en el mismo nivel, esperando que éstas también contribuyan a corregir los problemas del entorno.
Del mismo modo, un 73,4% de los participantes declara que dejaría de adquirir una marca si advirtiera que ésta no es responsable con su entorno o no respeta los Derechos fundamentales de las personas.
Gobierno y medios de comunicación, los máximos responsables
Los participantes en la encuesta de Fundación Adecco han evaluado a los diferentes actores sociales en función de la responsabilidad que deben asumir con el entorno en el que operan. Así, el gobierno es el más valorado, seguido de los medios de comunicación. Las empresas se sitúan en tercer lugar, y por detrás, los ciudadanos y el tejido asociativo.
Un 70% de los que opinaban que el gobierno tiene “mucha responsabilidad”, exige al sector empresarial la misma implicación, lo que sugiere que si una empresa quiere contar con notoriedad o reputación, no debe actuar al margen de la sociedad, sino implicarse activamente en los problemas que la afectan.
Triple desempeño social, medioambiental y económico, por este orden
Si analizamos el sector empresarial desde una visión ‘reduccionista’, se podría afirmar que la única responsabilidad de la empresa es aumentar sus ganancias y beneficios económicos. Sin embargo, el paso del tiempo ha demostrado que empresa y sociedad no son realidades independientes o aisladas, sino que se complementan al actuar la primera dentro de la segunda.
De este modo, un buen gobierno corporativo es aquel que, sin perder de vista la generación riqueza y beneficios, se implica activamente en los aspectos sociales y medioambientales. Es lo que se conoce como “triple desempeño”.
Prueba de la pérdida de importancia del aspecto económico en detrimento de las otras dos áreas se encuentra en las respuestas de los encuestados. Así, la dimensión social es la que más valoran los ciudadanos, seguida de la medioambiental y de la económica, en último lugar.