De éstas, 277 habían sido víctimas de la violencia de género, uno de los colectivos prioritarios a los que se dirige el proyecto. La cifra de participantes acumulada asciende a 3.424, de las cuales prácticamente un 20% son víctimas de violencia de género (682).
Tan solo en el primer semestre de 2009 participaron en el proyecto 936 mujeres, un 28% víctimas de violencia de género. De estas, 256 han conseguido ya un trabajo.
Un itinerario para cada mujer
El programa Incorpora trata de paliar los efectos de las circunstancias sociales que pueden derivar en situaciones de precariedad laboral cronificada, como la violencia de género, las responsabilidades sociales familiares no compartidas, el cuidado informal de personas dependientes, el desempleo de larga duración o trabajo en la economía sumergida sin protección social, tanto en zonas rurales como urbanas.
Los objetivos primordiales del proyecto impulsado por la Obra Social "la Caixa" y Cruz Roja son:
- Promover mecanismos y procesos que permitan a las mujeres el establecimiento de lazos y redes de apoyo mutuo para su inserción sociolaboral
- Acompañamiento y orientación en el proceso de acceso al mercado laboral
- Intermediación entre las mujeres y las empresas, promoviendo su responsabilidad social empresarial
- Tutorizar en el puesto de trabajo para facilitar la estabilidad laboral
El proyecto facilita a las mujeres caminos y puentes hacia el empleo, mediante una metodología que explota a fondo los valores positivos asociados al trabajo: Independencia personal, motivación en sus recorridos hacia el empleo, reconocimiento social y establecimiento de vínculos sociales.
La principal línea estratégica se centra, por tanto, en potenciar las capacidades de las mujeres, favoreciendo su autonomía como vía para alcanzar la plena integración. Todo ello partiendo de la premisa de que el acceso a un empleo constituye una de las principales puertas hacia la integración social de personas en riesgo o situación de exclusión.
Se trata, en definitiva, de abordar la inserción laboral de manera personalizada y coherente con las necesidades de cada mujer, a partir de su implicación activa en el proceso, facilitando su acceso al mundo laboral.
En esta línea, el modelo de trabajo no se orienta en exclusiva a las mujeres con una mejor situación o disposición para al empleo, ya que pretende dirigirse principalmente a aquellas que necesitan una ventana para asomarse a su recuperación, una motivación para empezar de nuevo o una oportunidad para reencontrarse a sí mismas. Por ello, entre los criterios de selección de las participantes se incluye, por ejemplo, el nivel formativo, dando preferencia a las personas con baja cualificación, o se prioriza a las desempleadas de larga duración, identificadas como uno de los colectivos más vulnerables.
Las insertoras laborales y las empresas, piezas clave
La intermediación es el núcleo central de este proyecto, lo que convierte a la insertora laboral en una figura clave del proyecto, rasgo distintivo, a su vez, del programa Incorpora en su conjunto. Estas profesionales acompañan a las mujeres a lo largo de todo su proceso de inserción en el mercado de trabajo, empezando por identificar los sectores con mayores oportunidades de empleo, y conocen las preferencias de las empresas de su zona, lo que les permite presentarles perfiles que se ajusten a sus necesidades. Entre sus cometidos destacan el proceso de intermediación inicial y el acompañamiento laboral de las mujeres incorporadas a un puesto de trabajo. Así pues, de ellas depende el éxito tanto de la persona contratada como de la empresa contratante.
La apuesta de la Obra Social "la Caixa", a través del programa Incorpora, y de Cruz Roja por la figura de la insertora laboral se concreta en la formación especializada de estas profesionales para la atención de las víctimas de violencia de género, creando materiales específicos con esta finalidad.
Su trabajo se concreta en una amplia red de recursos de atención repartidos por las diferentes comunidades autónomas y destinados a estas mujeres que sufren un fuerte proceso de aislamiento, estigmatización y, en muchos casos, exclusión social.
Un total de 16 oficinas repartidas por toda España permiten atender las necesidades específicas de cada territorio.
Estas oficinas están situadas en Salamanca, Baleares, Málaga, Granada, Asturias, Madrid, Navarra, Guipúzcoa, Alicante, Lleida, Tarragona, Girona, Castelldefels, Barcelonès Nord, Centelles y Sabadell.
Implicación de las empresas
Otro pilar fundamental para el funcionamiento de esta iniciativa para la integración laboral de mujeres en situación de vulnerabilidad es la implicación de las empresas. Desde la puesta en marcha del proyecto, en 2007, se han visitado 2.015, de las cuales una de cada cuatro -539- ha acabado realizando una contratación.
Atendiendo a los datos del primer semestre de este año, la cifra de empresas visitadas asciende a 371, de las cuales 131 -una de cada tres- han contratado. Todo ello en el marco de la responsabilidad social corporativa (RSC), entendiendo la inserción laboral de los colectivos más desfavorecidos como parte fundamental de esta práctica empresarial.
Atención específica a mujeres víctimas de la violencia de género
Además del trabajo conjunto en materia de inserción en el mercado de trabajo de mujeres en riesgo de exclusión, la Obra Social "la Caixa" y Cruz Roja ponen especial énfasis en la atención intensiva de mujeres víctimas de la violencia de género. Esta colaboración se canaliza como línea estratégica de actuación y, en consecuencia, de forma transversal, a través de distintas iniciativas, tanto de la entidad financiera como de la propia organización de acción humanitaria.
Entre ellas destaca Violencia: Tolerancia cero, un programa de la Obra Social "la Caixa" que, en la línea de estrecha colaboración entre ambas instituciones, también se desarrolla de la mano de Cruz Roja.
Entre 2008 y 2009 se facilitó formación específica en este ámbito a 159 insertores laborales de la organización de acción humanitaria. Esto se concreta en la atención, entre septiembre y diciembre de 2009, a 69 mujeres que habían sufrido violencia de género.
Este proyecto trata de reducir el impacto emocional que provoca el maltrato y ayudar tanto a las víctimas como a las personas que se encuentran en situación de riesgo, afrontando la problemática de la violencia desde la prevención y desde la intervención. Concretamente, en este último ámbito se ha diseñado un programa de talleres de apoyo psicosocial en el que se proponen varias actividades –basadas en la potenciación de las capacidades de recuperación de las víctimas y acompañadas de materiales variados y guías– pensadas para convertirse en herramientas complementarias de las iniciativas que todos los profesionales llevan a cabo para contribuir a la normalización de la vida de estas mujeres.
Un compromiso con las necesidades sociales
El fomento del trabajo de grupos, personas y colectivos desfavorecidos, la atención a las personas con enfermedades avanzadas y sus familiares, la promoción de la vacunación infantil en los países con rentas bajas, la concesión de microcréditos sociales o financieros, el apoyo a iniciativas de autoempleo de personas y su consolidación, junto con programas de superación de la pobreza infantil, son algunas de las prioridades estratégicas de la Obra Social "la Caixa" y Cruz Roja para 2009. El objetivo fundamental: estar cada vez más cerca de las personas y darles oportunidades.