RRHH Press. La Comunidad de Madrid impulsa la integración de las mujeres en riesgo de exclusión social a través de una atención integral que incluye apoyo psicológico, jurídico y formación específica para ayudarles a encontrar un empleo.Junto al alojamiento, facilitado a través de la Red de Centros Asistenciales de la Comunidad de Madrid para mujeres en riesgo de exclusión, estas mujeres, reclusas en tercer grado, libertad condicional y ex reclusas, reciben formación y orientación laboral para favorecer su inserción en el mercado de trabajo, atención psicológica y actividades de ocio constructivo y tiempo libre.
Asimismo, estas mujeres y sus hijos reciben atención psicosocial para recuperar la estabilidad personal perdida durante su estancia en prisión.
El perfil de las usuarias de este servicio es el de una mujer de entre 25 y 35 años, de nacionalidad española, colombiana o dominicana y con hijos a su cargo. Además, el 77% de ellas consiguieron un empleo estable, básicamente en actividades relacionadas con el servicio doméstico, la hostelería y la limpieza.
Formación y asesoramiento jurídico en la cárcel
Junto a los centros, la Consejería de Empleo, Mujer e Inmigración lleva a cabo distintas iniciativas para facilitar el camino hacia la inserción de las mujeres que están o han estado en la cárcel. Así, proporciona formación a la población reclusa femenina de la región a través de talleres de formación pre-laboral impartidos en los penales madrileños. Este año se han realizado tres talleres de cerca de 300 horas lectivas.
Además, el Servicio de Orientación Jurídica -atención prestada por la Consejería de Empleo, Mujer e Inmigración mediante un convenio con el Colegio de Abogados de Madrid-, ofrece asesoramiento jurídico en los centros penitenciarios con población reclusa femenina. Durante este año las reclusas madrileñas han realizado más de 3.000 consultas legales en este servicio.