pwc samRRHH Press. Veinte empresas españolas se encuentran entre el grupo de las compañías más sostenibles del mundo, según el Anuario de Sostenibilidad 2011 elaborado por PwC y SAM (Sustainable Asset Management). El estudio se realiza a partir del análisis de 58 sectores de actividad y de más de 2000 compañías de las 2.500 mayores empresas del mundo integradas en el Dow Jones Global Total Stock Market Index. Las empresas españolas que se encuentran entre las 409 más sostenibles del planeta son: Abertis, Acciona, Aguas de Barcelona, Banco de Santander, BBVA, Criteria, Endesa, Enagás, FCC, Ferrovial, Gamesa, Gas Natural Fenosa, Iberdrola, Iberia, Inditex, Indra, Mapre, Red Eléctrica, Repsol y Telefónica.

El estudio, que desde 1999 elaboran PwC y SAM, recoge tres categorías -Gold, Silver y Bronce class-, y reconoce, a su vez, aquellas compañías líderes en su sector –sector leaders- y a aquellas que más han progresado en materia de sostenibilidad durante el último ejercicio –sector movers-. Entre las 103 calificadas como clase oro se encuentran Aguas de Barcelona, Acciona, Iberia, Gas Natural Fenosa, Repsol y Telefónica. Entre las 92 clasificadas como clase plata están Abertis, Criteria, Enagas, Endesa, Ferrovial, FCC, Iberdrola, Inditex y Mapfre; y entre las consideradas como clase bronce, Banco de Santander, BBVA, Gamesa, Indra y Red Eléctrica.

Además, cuatro compañías españolas han sido señaladas como líderes mundiales en materia de sostenibilidad en sus sectores de actividad: Gamesa –energías alternativas-, Gas Natural Fenosa –distribución de gas-, Indra –computer services e internet- y Telefónica –telefonía-; y tres entre las que han registrado un avance más significativo: Iberia –líneas aéreas-, Indra y Mapfre –seguros-.

Nuevos riesgos de sostenibilidad

Se incorporan nuevos riesgos de sostenibilidad en la valoración de las compañías. Entre las novedades del 2010, destaca la incorporación de los riesgos relacionados con el agua en el cuestionario de valoración de SAM. Con un impacto económico creciente en la economía global de los costes derivados de la contaminación y escasez de agua, la dependencia y gestión del agua es una fuente de riesgos operacionales, regulatorios y de reputación para las empresas.

El cuestionario de SAM trata de identificar si existen procesos en marcha en las compañías para determinar y mitigar la exposición a los riesgos relacionados con el agua, preguntando por ejemplo por las instalaciones localizadas en áreas con problemas de escasez de agua, su impacto financiero, o los objetivos propuestos existentes. Esta información debe integrarse en los sistemas de Información y trasparencia de las compañías y para ello un paso importante a desarrollar será el establecimiento de un standard de reporting global sobre las métricas del agua, como ya se hizo en su día para la medición de la huella de carbono con el Greenhouse Gas Protocol.

 

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