Europa Press. La inmigración económica, aquella motivada por cuestiones de trabajo, ha crecido considerablemente en los diez últimos años, hasta suponer más el 10% de la población extranjera en España, por lo que los movimientos migratorios son "oportunidades y no un problema" para superar la crisis, según aseguró el jueves el director general de Inmigración del Ministerio de Trabajo e Inmigración, Agustín Torres Herrero.En el marco de una conferencia impulsada por la Fundación Alares y EAE Business School, Torres Herrero advirtió de que este colectivo. "No podríamos mantener el sistema de bienestar sin la población inmigrante", afirmó.
Por otro lado, un estudio de EAE sitúa el 57,9% de la inmigración económica en Madrid, Cataluña y Valencia, que con Andalucía se elevaría al 68,4%.
Por procedencia, más de la mitad de los inmigrantes en España son de origen latinoamericano, y uno de cada seis procede de países fuera de la UE-15 y del Norte de África -Argelia, Egipto, Libia, Marruecos y Túnez-.