alemaniaRecursos Humanos RRHH Press - El Instituto de Estudios Económicos (IEE) ha desvelado hoy, tomando como referencia datos del Instituto de la Economía Alemana de Colonia, los mitos que circulan sobre el mercado de trabajo laboral alemán.

El primero que cita el IEE es el mito de que cada vez hay menos empleos regulares. Si bien es verdad que han aumentado las relaciones laborales atípicas –empleo a tiempo parcial, contratos temporales y minijobs-, estas han beneficiado fundamentalmente a los parados.

En el año 2000, un 38% de las personas con edades entre 15 y 64 años no trabajaban o estaban paradas. Esta cifra ha bajado a un 32% en 2010. En el mismo periodo, el empleo fijo a tiempo completo se ha mantenido sin cambios en un 40% sobre el total.

Otro mito afirma que la nueva contratación es solo temporal. Esta afirmación no se corresponde con la realidad, según el IEE. Entre las personas con edades de entre 15 y 20 años, un 41% tienen un contrato temporal, pero la cifra baja al 21% en el tramo de edad de entre 25 y 30 años, e, incluso, a un 13% para edades de entre 30 y 35 años.

Ello implica que se contrata temporalmente a los que se inician en la profesión, que pasan a ser fijos unos años más tarde.

Solo se crean minijobs suele ser otro de los mitos. Desde el año 2004 no aumenta el número de personas con mini-empleos, pero sí crece considerablemente el trabajo a tiempo parcial, que está siendo el auténtico motor que dinamiza el mercado laboral en Alemania.

El mito de que se extiende el empleo a bajo salario a costa del empleo bien remunerado tampoco se corresponde con la realidad. La proporción de aquellos que ganan poco ha pasado de un 10% en el año

2000 a un 14% en 2009, pero a la vez han aumentado las personas que tienen un salario normal o más elevado, pasando de un 46% a un 48% en el mismo periodo. Son fundamentalmente los parados los que han logrado empleo en este segmento de bajos salarios.

A pesar de tener trabajo, otro mito argumenta que muchas personas están en riesgo de pobreza por su bajo salario. El mayor riesgo de pobreza –un 61%- afecta a los parados. Entre las personas que cuentan con salarios reducidos el riesgo de pobreza se cifra en un 16%.

El último mito es que las personas mayores de 55 años no tienen opción a seguir trabajando. A lo largo de los últimos años se han limitado las posibilidades de jubilación anticipada. En lugar de provocar un aumento del desempleo, como se anunciaba, ha crecido el número de personas mayores que trabajan y se ha reducido, sobre todo, el desempleo entre las mujeres mayores de 55 años.

RRHHpress

 

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