pirateriaEP. La asociación Promusicae ha hecho público un estudio en el que denuncia el impacto más humano de las copias ilegales de productos audiovisuales: La pérdida en España de 10.600 empleos anuales en el sector. Además, dibuja unas consecuencias de una "gravedad sin precedentes" de proliferar las copias ilegales a través de 'streaming' o descarga directa.

Según este informe, encargado por la asociación Promusicae a la consultora Tera, las copias ilegales de productos audiovisuales -música, películas, series de televisión, videojuegos y programas informáticos- ocasionaron a lo largo de 2009 pérdidas por valor de 1.357 millones al sector minorista.

Empleo sectorial

El estudio destaca que el sector da trabajo de forma directa o indirecta a 14,4 millones de personas en Europa -un 6,5 por ciento del total de los trabajadores europeos-. Además, es responsable de un 6,9 por ciento del valor añadido de la economía europea -862.000 millones de euros-.

España ocupa, junto a Reino Unido, Alemania, Francia e Italia, un lugar medular del trabajo, ya que estos cinco mercados representan el 75 por ciento del PIB europeo. En nuestro país, siempre según los datos del estudio, 1,2 millones de personas viven de una forma u otra del sector. De ellos, 700.000 son empleos directos.

En 2008 los consumidores españoles se gastaron 1.600 millones de euros en productos musicales y audiovisuales, lo que supone un 6 por ciento del gasto total europeo. Sin embargo, las ventas están cayendo: Entre 2004 y 2008 se produjo un descenso del 24 por ciento de media en las industrias culturales, pero en el ámbito discográfico la caída alcanzó el 57 por ciento.

El estudio hace notar que, en el caso específico de la música, la piratería fue la causa de 436 millones de pérdidas durante 2008 -413 atribuibles a la piratería digital y 23 a las copias físicas-.

El trabajo también denuncia que "el caso español se caracteriza por tener la tasa más alta de piratería de todos los países estudiados, tanto en copia física como digital. Las pérdidas en las tiendas equivalen a un 165% de las ventas de grabaciones discográficas en 2008". En total, en nuestro país se realizan 2.000 millones de descargas ilegales anuales.

Futuro

El estudio elaborado por Tera contempla dos posibilidades de futuro de las copias ilegales en Europa, en función del P2P, como la vía mayoritaria, o la proliferación del 'streaming' y la descarga directa. En el caso de que la piratería siga limitándose a las redes de intercambio de archivos, el impacto sería "mínimo", aunque los 185.000 puestos de trabajo perdidos hasta 2008 en todo el continente se convertirían en 610.000 en 2015.

Por otro lado, el estudio contempla la posibilidad de la proliferación de las nuevas vías de intercambio de archivos, cuyas consecuencias "serían de una gravedad sin precedentes". Si en la primera situación las pérdidas, tanto financieras como laborales, se triplicarían en 2015, con ésta se quintuplicarían, hasta alcanzar 1,2 millones de parados en el ámbito europeo del sector, así como unas pérdidas de 55.000 millones de euros.

El presidente de Promusicae, Antonio Guisasola, destacó en una nota de prensa que el estudio deja claro que la piratería es un problema "evidente y fuera de discusión". "Ahora es el momento de que los poderes públicos tomen medidas y que sean conscientes del gravísimo perjuicio que causarán y que será directamente imputable a ellos si adoptan una actitud pasiva y dejan pasar la oportunidad de poner remedio a la sangría", denunció.

Guisasola consideró que el Gobierno y el Parlamento deben decir a los ciudadanos "lo que tienen que saber y no lo que quieren oír: Acceder a una obra protegida, sea canción, película o software contra la voluntad de sus dueños es ilegal". Asimismo, añadió que para que la industria no se hunda "se debe proteger la propiedad privada con la misma eficacia en el mundo físico que en el digital".

 

Utilizamos cookies propias y de terceros para posibilitar y mejorar su experiencia de navegación por nuestra web. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso.