EP. El ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, aseguró hoy que la propuesta del documento presentado esta semana para la negociación de la reforma laboral no es abaratar el despido, sino "explorar vías para aligerar el coste de empresas sin reducir los derechos de los trabajadores", y aseguró que la decisión que finalmente se tome será la que se acuerde "entre todos".Asimismo, preguntado en los pasillo del Congreso por las valoraciones de patronal y sindicatos sobre las propuestas, Corbacho señaló que habrá que esperar a la Mesa del Diálogo Social y se mostró convencido de que cada una de las partes "pondrá de su parte" para aportar las "mejores propuestas posibles".
En este sentido, pidió que "no se introduzca confusión" sobre las intenciones del Gobierno de cara a la negociación al proponer seguir el ejemplo del conocido como 'modelo austriaco' a los agentes sociales y aseguró que está abierto a negociar. "La conclusión será la que finalmente todos acordemos", insistió.
"Vamos a trabajar" señaló el ministro, quien aseguró que todos los agentes sociales han manifestado de "una manera concreta" su postura con distintos "grados de acercamiento" a la propuesta, algo que considera comprensible al tratarse de un "primer texto", si bien celebró que "todo el mundo coincida en la clara voluntad de trabajar mediante el diálogo".
En respuesta a una interpelación del portavoz en materia laboral del PP, José Ignacio Echániz, durante la sesión de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados, Corbacho admitió el "problema endémico" que para la economía supone el empleo y que la crisis "a nivel mundial" de los dos últimos años no ha creado.
Por este motivo, señaló que la negociación de la reforma debe servir para buscar una vía de "transición" del mercado laboral español para que crisis "como las que acaba de pasar" España no se "ceben tan directamente con el empleo".