RRHH Press. Nunca la tecnología habrá sido tan perjudicial para nuestro puesto de trabajo como lo será en los próximos diez años. Así lo prevé al menos el portal de información económica y empresarial Forbes.com, el cual advierte que allá por el año 2020 tendremos que luchar por mantener nuestro empleo, si es que no lo hemos perdido antes.Aunque las pesimistas previsiones de Forbes.com se centran en el mercado laboral norteamericano, bien podrían trasladarse al resto de países industrializados y a sus correspondientes mercados de trabajo, cada vez más homogéneos, globales y estandarizados.
El panorama presentado por Forbes es desalentador, un escenario en el que la automatización del trabajo ha tenido un impacto dramático sobre el empleo en la última década, de tal manera que las fábricas del sector manufacturero de Estados Unidos son capaces de funcionar y sobrevivir sin necesidad de mano de obra humana, automatizando los procesos tanto como sea posible.
Autoservicio
De igual manera –señala Forbes.com-, el sector servicios sufre su ‘propia’ automatización, bajo la forma de ‘self-service’ o autoservicio: Líneas de cajas automáticas en los supermercados, banca por Internet… son sólo una pequeña muestra de áreas en las que la tecnología permite al usuario hacer los trabajos que tiempo atrás solían hacer los trabajadores. Quién no recuerda haber visto en las sucursales bancarias –incluidas las de España- los típicos carteles ‘aconsejando’ a los clientes realizar determinadas operaciones a través del cajero automático, sin que uno cayera en la repercusión que sobre el empleo podrían tener dichas operaciones de ‘autoservicio bancario’.
OffShoring
Mientras tanto, advierte Forbes, los avances en las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) han acelerado la globalización de la fuerza laboral de las empresas, en particular la tendencia hacia el “offshore outsourcing”, u "offshoring", consistente en trasladar los puestos de trabajo a países o zonas de salarios bajos, práctica conocida en España como deslocalización.
Futuro laboral
Si bien Forbes.com alerta sobre las dramáticas – sí, dramáticas- consecuencias que el progreso tecnológico ha tenido sobre el empleo en aquel país en los últimos diez años, esto no es nada comparado con lo que vendrá en la próxima década.
Históricamente, los avances en computación han seguido la Ley de Moore, (Gordon E. Moore, co-fundador de Intel), según la cual la capacidad de los ordenadores se dobla cada dos años. Si esta máxima se cumple en los próximos diez años, como ha hecho hasta ahora a pesar de la revisión y fecha de caducidad que le puso su autor, se puede esperar que el poder de los ordenadores se multiplique por 32, es decir, una tecnología 32 veces más potente que la que conocemos en la actualidad, lo que provocará un aumento de la automatización de los procesos para reducir los costes empresariales, lo que provocará más paro.
La automatización también afectará a los profesionales cualificados
La tecnología de automatización continuará –alerta Forbes- golpeando en las áreas donde es de esperar: El sector manufacturero y en trabajos de baja cualificación y mal pagados. Aunque la realidad es ésta, en 2020 se producirá un incremento de la penetración de la automatización en trabajos que requieren entrenamiento exhaustivo y títulos universitarios.
Así, según Forbes, trabajadores de seis cifras (más de 100.000 dólares anuales de salario) que ahora habitan en océanos de cubículos corporativos serán fuertemente amenazados por software de automatización y aplicaciones de inteligencia artificial especializadas que podrán ejecutar muchas de las tareas rutinarias con las que ocupan su jornada laboral.
La publicación norteamericana apunta que en aquellos sectores donde la automatización no pueda ser total, el ‘offshoring’ será utilizado como solución temporal. En algunos casos, incluso, gracias a las nuevas tecnologías, los mal pagados trabajadores ‘offshore’ verán sus capacidades profesionales mejoradas. Además, a medida que los procesos de automatización y el outsourcing de personal sean más baratos y accesibles, su uso se incrementará precisamente en las pequeñas empresas, históricamente protagonistas de la creación de empleo en Estados Unidos.
Discrepancias con este punto de vista
Forbes.com afirma que muchos discrepan de este punto de vista tan pesimista sobre los efectos que la automatización y las nuevas tecnologías tendrán en el empleo, argumentando que, mientras que los avances tecnológicos destruirán puestos de trabajo, también crearán nuevas industrias y yacimientos de empleo.
Sin embargo, señala Forbes, este argumento es erróneo, ya que no tiene en cuenta que las industrias basadas en nuevas tecnologías tienden a ser intensivas en capital, pero no en el empleo de mano de obra abundante.
Para muestra, un botón. Compara McDonalds con Google. En 2008, la firma de comida rápida dio trabajo a 400.000 personas, con un salario medio de 59.000 dólares por trabajador. Google dio trabajo a sólo a 20.000 personas, con un salario medio de un millón de dólares por cabeza.
¿Qué ocurrirá cuando McDonalds comience a parecerse a Google?