RRHH Press. La economía española seguirá en recesión, al menos, durante este año. El Producto Interior Bruto (PIB) caerá un 0,4% en 2010 y el paro seguirá creciendo hasta 2011 llegando al 19,5%, según el nuevo indicador Ernst & Young Eurozone Forecast (EEF). De acuerdo a estas previsiones, la recuperación no llegará a nuestra economía hasta 2011 cuando el PIB comience a repuntar hasta el 0,8%; sin embargo, el conjunto de la Eurozona crecerá este mismo año al 1%.Según el informe, la consecuencia más dramática del descenso de la actividad económica en España ha sido el aumento sin precedentes de los índices de desempleo en los dos últimos años que se mantendrán al alza hasta 2011, momento en que comiencen a descender muy lentamente. En 2010, el EEF pronostica que en nuestro país el paro llegue al 19,2% y un año más tarde al 19,5%. La previsión es que la tasa de desempleo descienda cinco décimas en 2012.
Aumento del desempleo en la Eurozona
El paro seguirá siendo el caballo de batalla para la mayoría de países, incluso para las economías más fuertes de la Eurozona, como Alemania y Francia. Aunque el informe no prevé un crecimiento rápido del desempleo, la economía necesita crecer considerablemente antes de que los niveles de productividad y empleo se recuperen y vuelvan a los registrados antes de la crisis. Para Mark Otty, Socio Responsable para EMEIA de Ernst & Young, "la confianza de los empresarios europeos aún es débil lo que limita el aumento de las inversiones y de las contrataciones".
El EEF prevé que el número de desempleados de la Eurozona en 2011 llegue hasta los 17 millones de personas. "A pesar de que el PIB cayó un 4% en 2009, la creación de empleo descendió el año pasado menos del 2%. Los planes gubernamentales y la propia legislación laboral han contribuido a reducir el coste personal de la crisis. Pero si las compañías europeas quieren recuperar la competitividad, deberán realizar los ajustes pertinentes", señala Marie Diron, Economista Jefe de Ernst & Young Eurozone Forecast.
Con el fin de superar este desafío, las previsiones a corto plazo sugieren que las decisiones políticas deben continuar orientadas al crecimiento y a la creación de empleo. "El Banco Central Europeo debería aplazar cualquier incremento de los tipos de interés hasta avanzado 2011 ya que, como parece, mucho bancos todavía muestran poco interés por aumentar la concesión de créditos", según recoge el estudio.