RRHHpress. Desde el inicio de la crisis, se ha extendido la inquietud acerca de si la mano de obra inmigrante está reemplazando en sus empleos a los trabajadores españoles. A dicha inquietud, que ha ido en ascenso al haber muchas más personas dispuestas a trabajar que puestos de trabajo disponibles, se le une la presunción de que los inmigrantes podrían estar “aprovechándose” de su supuesta mayor inclinación a aceptar remuneraciones más bajas.Sin embargo, según un estudio de Adecco, la variación interanual del total de ocupados españoles e inmigrantes no permite sostener la hipótesis de un reemplazo en los puestos de trabajo de aquellos por estos últimos. De los datos de ocupación del tercer trimestre de 2009 no se puede deducir que en los últimos doce meses exista una tendencia general de sustitución de trabajadores extranjeros por inmigrantes.
Otras conclusiones importantes del estudio elaborado por Adecco es que los inmigrantes ocupan casi 1 de cada 7 puestos de trabajo, y en los últimos doce meses han perdido 1 de cada 5 empleos. Además, en este mismo periodo, 1 de cada 14 españoles ha perdido su empleo, así como 1 de cada 5 europeos no comunitarios, 1 de cada 9 latinoamericanos e inmigrantes del resto del Mundo y, apenas, 1 de cada 83 extranjeros de otros países de la UE.
El número total de ocupados ha sufrido un descenso de un 7,3% en un año, variación que se traduce en un 6,9% para los españoles -1.183.000 empleos- y un 9,3% para los extranjeros -293.000 plazas-.
Todos los grupos de inmigrantes pierden empleos, por lo que ninguno de ellos estaría reemplazando a españoles, produciendose los recortes más severos en los grupos de varones procedentes de Latinoamérica -caída interanual de un 15,7%- y mujeres de la Europa no comunitaria -descenso de un 28,1%-.
Por actividad
El estudio de Adecco señala que en Servicios Personales y comercio, el hecho de ser inmigrante no parece ser significativo en la evolución del empleo: Mientras el empleo femenino ha caído -especialmente entre las inmigrantes-, ha subido entre los varones, y ligeramente más entre los extranjeros.
Entre los que realizan tareas elementales, los varones extranjeros han reducido su ocupación un 9,4%, frente a un 8,8% de los varones españoles. Para los Operadores y montadores de sexo masculino, las caídas han sido del 15,8% para los inmigrantes y del 15,4% para los españoles.
Sólo en tres grupos de trabajos ha descendido el número de ocupados españoles, mientras el de inmigrantes se incrementa: Directivos, Profesionales y Trabajadores cualificados de la agricultura y pesca. Sin embargo, en los tres casos, el número de empleos conseguidos por extranjeros es inferior a los perdidos por los españoles. En igual sentido, en los tres casos no todos los grupos de inmigrantes han aumentado la ocupación.
El estudio concluye que el efecto perverso de la crisis sobre el empleo no está provocando, al menos de momento, una modificación significativa de la participación de los inmigrantes en las diferentes ocupaciones. Más que la nacionalidad, los factores más importantes para explicar la evolución de cada grupo en la ocupación serían, entre otros, el sector de actividad y el tamaño de la empresa empleadora.