RRHH Press. Asturias es la comunidad autónoma donde las diferencias salariales entre mujeres y hombres son más amplias, llegando al 29%, según ha puesto hoy de manifiesto CCOO con motivo de la celebración del Día Internacional de la Igualdad Salarial entre hombres y mujeres.Los ingresos salariales medios de las mujeres asturianas ascienden al cabo del año a unos 16.110 euros, frente a los 22.709 de los hombres, lo que supone también menores prestaciones por desempleo y una pensión de jubilación inferior, según denuncia CCOO de Asturias.
Por su parte, la pensión media de las pensionistas asturianas es un 43,5% inferior a la de los varones, al ser más bajas las pensiones de jubilación y también porque muchas perciben únicamente una pensión de viudedad, de cuantía todavía inferior. Además, son mujeres dos de cada tres personas que perciben una pensión no contributiva de poco más de 300 euros, muy por debajo del SMI, lo que aboca a muchas de ellas a una supervivencia en el umbral de la pobreza.
Por otro lado, la cobertura por desempleo alcanza al 79,5% de los varones frente al 62,5% de las mujeres en paro (datos medios del año 2010 a nivel nacional). Las mujeres ingresan un 22,7% menos que los hombres en concepto de prestaciones por desempleo, debido a la mayor precariedad de los empleos a los que acceden. Son datos que maneja el Gabinete Técnico de CCOO de Asturias y que formarán parte del próximo informe sobre la situación laboral de las mujeres en el mercado laboral asturiano, que serán presentados a principios de marzo.
Según la secretaria de la Mujer de CCOO de Asturias, Ana María Alonso Cabrera, "esta discriminación retributiva tiene su origen en la desvalorización de los trabajos realizados por las mujeres, en un mercado laboral que presenta una importante segregación ocupacional tanto horizontal -sectores feminizados ligados a enseñanza, sanidad, servicios sociales, Administración pública, hostelería y comercio- como vertical -categorías más bajas y menos cualificadas-". De igual modo, "el tipo de contratación también influye en la desigualdad salarial. Las mujeres encuentran empleos con mayor temporalidad y precariedad. De hecho, el 82,3% de los empleos a tiempo parcial son ocupados por mujeres, siendo ésta, además, una falsa medida de conciliación de la vida personal y familiar".