RRHH Press. Los inmigrantes siguen apostando por el trabajo autónomo para enfrentarse a la crisis, particularmente los extracomunitarios. Mientras que en febrero 232 autónomos comunitarios se daban de baja del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos, los extracomunitarios decidían apostar por este tipo de trabajo y registraban un crecimiento de 532 altas, según pone de relieve la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos. Esto hace que el balance sea positivo y se pueda seguir hablando de crecimiento neto de afiliación en este colectivo. En febrero se produjeron 300 altas más que bajas, y los inmigrantes alcanzaron los 197.992 activos autónomos, con lo que se aproximan de nuevo a la cifra de 200.000, número habitual durante el periodo de estabilidad económica.Los ciudadanos chinos siguen liderando la afiliación, creciendo en febrero en 238 activos, lo que representa el 79% del total de crecimiento del RETA. También es destacable en febrero según UPTA el crecimiento en la afiliación del colectivo rumano, que después de más de dos años de caídas constantes registró el mes pasado un aumento de 56 activos, y ello a pesar de que la construcción, sector mayoritario de este colectivo, ha perdido 112 afiliados el pasado mes de febrero.
Por el contrario, tanto comercio como hostelería registraron ligeros aumentos. El primero creció en 38 afiliados, mientras que la hostelería ganó 45 activos. El transporte, por su parte, también registró un aumento de 38 autónomos el pasado mes de febrero.
Según el Departamento de Inmigración de UPTA, estos datos deberían hacer considerar a las Administraciones Públicas la necesidad de promocionar las acciones de asistencia técnica y formación de este colectivo, ya que parece que se presenta como el más preparado para producir una reacción en la creación del trabajo autónomo que permitiera tomar una senda de crecimiento en la segunda mitad del año.
Eduardo Abad, responsable del Departamento, sostiene que “el Plan Integral de Integración de Inmigrantes no ha desarrollado suficientemente la línea de autoempleo y emprendimiento, encontrando una fuerte diseminación en las acciones de las comunidades autónomas, por lo que haría falta una mayor coordinación desde la Administración Central”.