RRHH Press. La Agencia Estadística Europea (Eurostat) ha presentado los datos de la evolución del trabajo correspondientes al último trimestre de 2010, referidos en exclusiva a los autónomos sin asalariados. En la evolución interanual con respecto al último trimestre de 2009, España crece en un limitado 0,3%, frente a un crecimiento medio en la UE del 1,83%. “Este dato hacer perder a España peso relativo con respecto al total de autónomos europeos”, señala el presidente de la Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos (UPTA), Sebastián Reyna, basándose en los datos de Eurostat, del 9,62% a finales de 2008 frente al 8,34% actual.El dato español contrasta con el fuerte crecimiento en términos interanuales de otros países de nuestro entorno, como Francia, que crece en un 8,50%; Holanda (8,06%); Reino Unido (4,01%) o Alemania (2,69%). En general se detecta un mayor crecimiento del trabajo autónomo en todas las economías más sólidas.
El número total de autónomos independientes o sin asalariados en el total de los 27 países de la UE es de 23.173.200, de los que 1.933.300 corresponden a nuestro país, que sigue ocupando un quinto puesto por volumen, frente a los 3.770.800 de Italia, 3.242.200 de Reino Unido, 2.418.500 de Alemania y 2.376.700 de Polonia.
En Francia, históricamente, la presencia de este colectivo ha sido relativa, aunque su crecimiento reciente es espectacular, de forma especial a partir de la aprobación de la nueva Ley de Emprendimiento. En 2010 fueron 132.300 más los autónomos, llegando a la cifra a 1.689.200.
El crecimiento en el número de trabajadores por cuenta propia suele preceder a la creación de empleo neto, ya que cada uno de los nuevos autónomos es en potencia empleador de terceros. Por ello, UPTA España considera imprescindible que el Gobierno español, como ya ha hecho el francés, “coordine con las comunidades autónomas un plan especial de promoción del autoempleo y fomente la contratación de un nuevo trabajador por cada uno de los autónomos constituidos, a través de bonificaciones en las cuotas de la Seguridad Social y ayudas para acceder a avales y garantías que permitan su acceso a la financiación”, apunta Reyna.