EP. La tasa de actividad de las personas mayores de 55 años no ha dejado de crecer durante la crisis, pese a que la tasa de paro ha crecido por encima del 20% de la población activa y se ha cebado con este colectivo.Según explica el Banco de España en su último boletín económico del mes de abril, esta circunstancia se debe, por un lado, a la flexibilidad que disfrutan las empresas gracias a la contratación temporal y al despido improcedente en 48 horas que permitía la reforma laboral de 2002, y por otro, a que las personas de entre 55 y 59 años no han dejado de participar en el mercado laboral a pesar de la recesión de los últimos años, lo que difiere de la caída registrada en la crisis de inicios de los años noventa, cuando la participación de este grupo de edad se contrajo 2,5 puntos porcentuales de 1991 a 1994.
El 'efecto trabajador adicional' se impone al 'efecto desánimo'
Así, entre los posibles factores que explican la resistencia de la participación, acentuada también en el caso de las mujeres, el Banco de España apunta la prevalencia del conocido 'efecto trabajador adicional' sobre el llamado 'efecto desánimo'. Es decir, a más paro, nuevos miembros del hogar deciden buscar empleo para sostener la renta familiar, en lugar de resignarse a permanecer en el paro y no insistir en la búsqueda de trabajo. De esta manera, según la entidad, que un miembro adicional del núcleo familiar se incorpore al mercado laboral para afrontar el elevado endeudamiento permite "seguir incentivando" la participación de los miembros activos del hogar.
Ayuda a la sostenibilidad de las pensiones
En opinión del instituto emisor, esta "resistencia cíclica" de la participación de los ocupados podría suponer un "elemento positivo" para la sostenibilidad del sistema de pensiones, al mitigar la jubilación anticipada de este grupo poblacional.
Además, el Banco de España constata que las autoridades económicas han dejado de incentivar "activamente" las prejubilaciones, al mismo tiempo que se han "endurecido" los requisitos para acceder a una jubilación temprana.
Todos estos factores han contribuido a evitar que las empresas recurran de forma "masiva" a las prejubilaciones para ajustar sus plantillas, según el organismo económico.