jovenesRRHH Press. La generación ni-ni es una minoría y los jóvenes se independizan más a pesar de la crisis, según se desprende de las cifras que recoge la 38ª edición del Índice Laboral ManpowerGroup, presentado hoy por esta compañía de Recursos Humanos.

Entre los problemas que ha generado la crisis, el más relevante es el aumento de la tasa de paro entre los colectivos más jóvenes, que han absorbido el grueso de la pérdida de empleo. De hecho, el 100% de todos los puestos de trabajo perdidos desde 2007 los ocupaban personas con edades inferiores a los 35 años. En los grupos de 45 a 54 años y de 55 a 64 se ha creado empleo.

Esta caída ocupacional ha comportado un intenso incremento del desempleo entre los jóvenes, hasta el 29,1% en el primer trimestre de 2011, muy por encima de la tasa de paro de la población activa (del 17,1%).

Sin embargo, frente a lo que podría pensarse a priori, son cada vez más los jóvenes que se independizan a pesar de la crisis. Mientras que en 2007 un 39,6% de los jóvenes vivía fuera del hogar paterno, en el primer trimestre de 2011 esa cifra se ha elevado hasta el 40,6%, en contraste con el 30,3% de independizados que había en 1995. En cifras absolutas se ha registrado un intenso aumento, concretamente de cerca de un millón, desde los 3,6 a los 4,6 millones, entre 1995 y 2011.

Aumento escolaridad y retirada relativa del mercado de trabajo

Una de las reacciones de los jóvenes ante la crisis ha sido el aumento de la escolaridad. Mientras la población joven cae un 5,3% entre 2007 y 2011 (unos 650.000 individuos menos), el porcentaje de estudiantes aumenta un 8,5%, concretamente en unos 189.000.

El porcentaje de jóvenes nativos que estudian ha pasado del 20,2% al 24% en ese periodo, mientras que entre el colectivo de jóvenes inmigrantes los estudiantes de 16 a 34 años han pasado de ser un 8,3% al 11,7%.

En los años del boom (1995-2007), el colectivo de estudiantes había caído a una tasa anual de -2,3% (740.000 jóvenes en cifras absolutas), mientras que la población juvenil total (incluyendo inmigrantes) se mantuvo prácticamente igual, de hecho registró un aumento de unos 50.000 individuos. Este retroceso se debía tanto a cambios demográficos, por el envejecimiento de las cohortes más jóvenes, como a cambios en el comportamiento, con una mayor presencia de los jóvenes en el mercado de trabajo en respuesta a las mejoras de ocupación de aquellos años.

En relación con ello se encuentra otra de las respuestas de los jóvenes ante la crisis: una cierta retirada del mercado de trabajo entre los años 2007 y el primer trimestre de 2011.

Mientras que la población de jóvenes de entre 16 y 34 años cae un 5,3%, el porcentaje de jóvenes activos lo hace en un 7,6%. La retirada de individuos activos es más patente entre el grupo de jóvenes de 16 a 19 años, donde es del 29,4 %, mientras que la disminución entre la población de los jóvenes de edad es del 2,8 %.

Menos ni-nis

Los datos del Índice Laboral ManpowerGroup revelan una disminución en el número de ni-nis. Frente a la creencia popular, ni son tantos ni es un fenómeno nuevo. De hecho, los jóvenes que ni estudian ni trabajan y viven en el hogar paterno pasaron de ser 450.000 en 1995 a unos 350.000 en 2007.

En porcentajes, estas cifras suponen el 3,8% de todos los jóvenes de 1995 y el 2,8% en 2007. En el primer trimestre de 2011 suman un colectivo de 307.000 individuos y continúan disminuyendo en porcentaje, suponiendo ahora el 2,7% del total de jóvenes.

Los inmigrantes abandonan el país

En cuanto a los jóvenes inmigrantes, como respuesta a la crisis han empezado a abandonar el país. Concretamente desde 2006 hasta el primer trimestre de 2011 se ha registrado una salida de 180.000 individuos, especialmente entre el colectivo de entre de 20 y 30 años.

La respuesta de los jóvenes se completa, por último, con una incorporación al mercado de activos por parte cónyuges inactivos. Si en 2007 eran 355.000, un 2,9% sobre el total de jóvenes, en el primer trimestre se habían reducido hasta los 270.000, un 2,4% del total.

Aumento de parados de larga duración y caída de inmigrantes activos

En cuanto al análisis del mercado laboral, el estudio destaca una acentuación del desempleo de larga duración. En el primer trimestre de 2011, un 42 % de los parados lleva más de un año en esa situación (frente a un 36,4% que había un año antes y el 25,6% del primer trimestre de 2008).

En cifras absolutas, en el semestre analizado, de octubre de 2010 a marzo de 2011, ha aumentado en 237.000 individuos.

En ese mismo semestre también se observa un comportamiento que supone una ruptura con la dinámica anterior. Los inmigrantes pierden activos (85.000), mientras que los nativos han ganado unos 25.000. En los anteriores semestres los inmigrantes han presentado siempre un comportamiento mejor respecto a niveles de actividad que los nativos, ganando más o bien perdiendo menos activos. Concretamente en el semestre entre abril y septiembre de 2010, los inmigrantes ganaron 71.000 activos (un 1,6% intersemestral) mientras los nativos mostraban un aumento mucho menor, de 41.000.

Finalmente, en términos anuales, en el año que se cierra en marzo de 2011, los nativos han ganado 67.000 activos, lo que supone un 0,4% de cambio relativo interanual, mientras los inmigrantes, por su lado, han perdido 13.000, con una caída interanual del 0,3%.

2,5 millones de jóvenes nativos menos compensados por jóvenes inmigrantes

En cuanto al apartado de cuestiones demográficas cabe destacar la pérdida de 2,5 millones de jóvenes nativos entre el grupo de 16 a 34 años. En el año 2000 eran 11.374.000 jóvenes, mientras que en el primer trimestre de 2011 la cifra se ha reducido a 8.904.000. Esa pérdida ha sido compensada por el crecimiento de jóvenes inmigrantes de la misma edad, que desde 2000 a 2011 han pasado de ser 556.000 a 2.497.000.

 

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