Publican una guía para facilitar el relevo generacional en las empresas comerciales de Andalucía

Redacción. La Consejería de Empleo, Empresa y Trabajo Autónomo de la Junta de Andalucía ha publicado una guía que explica cómo elaborar protocolos para facilitar el relevo generacional en las empresas comerciales de la comunidad autónoma.

El objetivo de este documento, denominado Guía de relevo generacional en el sector comercial andaluz, es poner a disposición de las empresas comerciales andaluzas, independientemente del sector en el que se encuadren, su ubicación, tamaño o forma jurídica, un documento que establezca las bases necesarias para la elaboración de un protocolo que ayude a preparar y planificar el proceso de relevo generacional y que permita el traspaso con éxito de la empresa o el negocio.

La guía explica cómo proceder en el traspaso tanto si se produce entre personas con parentesco de consanguinidad o de afinidad -protocolo familiar-, como si el relevo generacional está destinado a personas trabajadoras de la empresa o a terceras personas, potenciales compradores, que se hagan cargo del traspaso del negocio -protocolo de relevo externo-.

Un protocolo de relevo generacional es el documento que contiene las decisiones o acuerdos que los propietarios de la empresa o el negocio desean establecer a fin de planificar su traspaso y la continuidad de la actividad comercial.

En caso de que sea familiar, este protocolo permite definir una serie de reglas o criterios que regulen las relaciones futuras entre los miembros de la familia y la empresa, así como con el patrimonio familiar, al objeto de prevenir conflictos.

La guía propone objetivar una serie de situaciones que previsiblemente puedan plantearse y anticipar las consecuencias de los eventuales conflictos, planificando de forma racional una solución de consenso sobre las pautas a seguir antes de que dichos conflictos emerjan y las emociones o sentimientos obstaculicen la toma racional de decisiones.

Además de aconsejar plantear el relevo de manera preventiva y no sobrevenida, siempre que sea posible, el documento define cinco etapas generales en el proceso: determinar las causas que lo motivan, discusión y consenso sobre su contenido, adopción de acuerdos, plasmación documental y, por último, seguimiento y revisión continuada.

Cada protocolo debe ser “un traje a medida” para cada empresa y familia, y es recomendable contar con un asesor especializado que les ayude con la formación de quienes vayan a tomar las riendas del negocio, o a plantear mecanismos para facilitar la salida de quien no quiera permanecer en el proyecto empresarial, en caso de sociedades familiares o compuestas por varios socios.

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