Redacción. El Tribunal Superior de Justicia de las Islas Baleares ha confirmado la situación de incapacidad permanente absoluta de una técnica de laboratorio y reconocido su derecho a percibir una prestación equivalente al 100 % de su base reguladora -fijada en 1.360,24 euros-, con efectos retroactivos desde octubre de 2023.
La trabajadora, que tenía 50 años de edad en el momento de la resolución inicial, presenta un cuadro clínico de fibromialgia y fatiga crónica, asociado a un trastorno adaptativo con sintomatología ansiosa, encontrándose limitada para realizar actividades que requieran esfuerzo físico.
Asimismo, presenta una hipersensibilidad ambiental que le impide el contacto con agentes irritantes y químicos, tales como productos de limpieza, fragancias sintéticas, humos, reactivos, hidrocarburos y ambientes con combustión o tabaco.
El alto tribunal balear confirma la sentencia de instancia al considerar acreditado el cuadro clínico y las limitaciones funcionales de la demandante. Los magistrados otorgan prevalencia al informe pericial de la parte y al historial médico sobre el dictamen del Equipo de Valoración de Incapacidades (EVI) del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS), validando la valoración conjunta de la prueba realizada por el juzgador de instancia.
Al no apreciarse error de hecho ni falta de razonabilidad en dicha valoración, el Tribunal Superior de Justicia de las Islas Baleares ratifica el reconocimiento de la incapacidad permanente.
La sentencia no es firme y puede ser recurrida en casación ante el Tribunal Supremo.