stressRecursos Humanos RRHH Press - Terminado hace días el verano y vuelta de nuevo a las obligaciones cotidianas, muchas personas pueden sentir, en mayor o menor medida, una sensación de angustia al volver tener que enfrentarse a la rutina diaria dejada atrás durante las vacaciones.

Esa cuesta arriba a la que se enfrentan muchos tras el periodo de desconexión estival es lo que los psicólogos denominan “estrés post vacacional”, una patología cada vez más común que puede manifestarse de distintas maneras, entre las que destacan:

  • Pérdida de interés y motivación por realizar cualquier actividad, ya sea en el trabajo, en la casa, con la pareja, los hijos, en el entorno social, de ocio…
  • Sensación de agotamiento, cansancio y falta de energías.
  • Pensamiento lento y reiterativo. Se dan vueltas una y otra vez a los mismos pensamientos, que suelen ser de carácter pesimista.
  • Falta de concentración y creatividad, distrayéndose fácilmente de los deberes.
  • Angustia y tristeza, que provocan irritabilidad e intolerancia.
  • El lenguaje se vuelve básico. Se dificulta la utilización del vocabulario usado habitualmente.
  • Alteración del apetito, normalmente la pérdida de este.
  • Trastornos del sueño, dificultad para conciliarlo.

Según Javier Caparrós, Director General del portal de empleo Trabajando.com, “es cierto que los primeros días cuesta retomar el ritmo y ponerse al día con lo que ocurrió en tu ausencia, pero, para no agravar esa situación, evitarla o, al menos, disminuir los síntomas producto del estrés, lo recomendable es comenzar las actividades sin frustración para no perder toda esa energía positiva que traemos de las vacaciones”.

Por ello, Caparrós considera esencial “tener una buena organización antes de irse de vacaciones, no dejar ‘agendadas’ reuniones ni tareas tediosas para tu inmediata incorporación. Debemos recordar que la adaptación debe ser progresiva”.

El representante de Trabajando.com recomienda, además, regresar algunos días antes de vacaciones para volver al ritmo habitual de manera menos acelerada, retomando las funciones cotidianas que permitan adaptarse nuevamente a horarios y obligaciones de manera paulatina.

“Las vacaciones son fundamentales para la salud de la personas, para que se repongan y recuperen fuerzas. Si lo que se busca es un trabajador productivo, motivado, estas son imprescindibles”, asegura Caparrós.

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