RRHHpress. El director general de Trabajo, Cooperativismo y Economía Social de la Comunidad Valenciana, Román Ceballos, reclamó ayer a los agentes económicos y sociales un mayor compromiso en la lucha contra la siniestralidad laboral.Al respecto, Ceballos destacó que el actual índice de incidencia en materia de siniestralidad, registrado en diciembre de 2009 se situó en torno al 3,78%, al nivel de los países más avanzados del entorno europeo.
Ceballos hizo estas declaraciones durante la presentación de la guía sobre La Percepción del Riesgo en el Sector de la Construcción en Elche y Comarca, realizada por la Asociación Técnico de la Construcción de Elche (ATECO), en colaboración con la Conselleria de Economía, Hacienda y Empleo.
Durante su intervención, el director general destacó el "extraordinario esfuerzo" realizado en los últimos años por el Consell, junto con los agentes económicos y sociales, en materia de prevención de riesgos laborales.
Este esfuerzo ha situado a la Comunitat Valenciana entre las principales regiones europeas en la lucha contra la siniestralidad. Román Ceballos recordó que el Consell ha invertido más de 100 millones de euros en políticas de prevención de riesgos laborales.
En este sentido, el índice de incidencia disminuyó en un 50% en los últimos diez años, al pasar del 9,5% existente en el año 2000 al 3,78% registrado en diciembre de 2009.
"Esto quiere decir -dijo Ceballos- que, en el año 1999, de cada cien trabajadores, cerca de 10 sufrían un accidente que ocasionaba la baja laboral, mientras que en octubre de 2009 esta cifra se ha reducido para situarse en el 3,8%, por debajo de la media nacional".
A pesar de estos datos, el responsable autonómico insistió en la necesidad de profundizar el compromiso social en la lucha contra la siniestralidad especialmente en la coyuntura actual. En su opinión, "es necesario reforzar el compromiso por parte de todos los agentes implicados en prevención, especialmente, empresas, trabajadores y administración, pues, sólo así conseguiremos unos puestos de trabajo cada vez más seguros y saludables, lo que además contribuirá de forma indirecta a mejorar la competitividad de las empresas, y por consiguiente, a favorecer la recuperación económica".