mascarillasRRHHpress. La OIT realizó la semana pasada un taller sobre “Planificar la continuidad de las empresas frente a las Pandemias”, que contó con la participación de representantes de trabajadores y empleadores provenientes de sectores clave, así como de representantes de agencias de Naciones Unidas. El objetivo de la reunión fue ayudar a empresas de diferentes sectores de la economía a estar preparadas frente a la propagación del virus de la Gripe A (H1N1) y su potencial efecto sobre las empresas alrededor del mundo.

En relación con esta jornada, la OIT entrevistó a Alfredo Lazarte-Hoyle, director del Programa de la OIT de Respuesta a las Crisis y Recuperación.

¿Cuál es la situación actual de la Gripe A (H1N1)?

Alfredo Lazarte-Hoyle: La H1N1 fue declarada pandemia por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en junio 2009. Al 17 de octubre 2009, más de 414.000 casos de H1N1 confirmados por laboratorios y cerca de 5.000 decesos han sido comunicados a la OMS. El virus ha continuado a propagarse, y combinado con la llegada de la gripe estacional, podría afectar a millones de personas y poner bajo gran presión a los sistemas sanitarios en todo el mundo. Nadie puede determinar cuán grave será el efecto de la pandemia sobre los trabajadores y sus familias, pero los riesgos son potencialmente altos. Es importante tomar todas las medidas posibles para prevenir la propagación de la enfermedad. Prepararse para lo peor y esperar lo mejor, es un buen principio.

¿Cómo podría afectar la pandemia al mundo del trabajo?

ALH: La rápida difusión de H1N1 despierta preocupaciones sobre el impacto del brote de la gripe A en las empresas y los trabajadores. Las altas tasas de abstención pueden perjudicar a las empresas. La menor productividad y el declive de algunos sectores económicos que implican contactos cercanos entre las personas, como el turismo, las actividades de recreación y la venta al por menor pueden perjudicar a la sociedad y a sus economías. Este impacto podría tener un efecto aún mayor sobre las actividades de los países en desarrollo. Por eso es importante garantizar la continuidad de las empresas y el funcionamiento de los servicios fundamentales.

¿Qué significa planificar la continuidad de las empresas, y cómo se pone esto en práctica?

ALH: Continuidad de las empresas significa que las funciones básicas de las empresas deberían poder sobrevivir los trastornos y las interrupciones. Por lo tanto, la OIT ha compilado un modelo para planificar la continuidad de las empresas que tiene por objetivo apoyar a las pequeñas y medianas empresas (PMEs) en sus esfuerzos por desarrollar planes de emergencia que protejan a los trabajadores y a la misma empresa de las consecuencias de una pandemia. La OIT tiene previsto afinar este modelo para ayudar a las organizaciones en los sectores económicos más vulnerables a identificar los riesgos que podrían afectar sus empresas, elaborar estrategias para reducir su impacto y prepararse para una recuperación inmediata.

¿Cómo puede la OIT contribuir a reducir el impacto del virus sobre el mundo del trabajo y promover la planificación de la continuidad de las empresas?

ALH: La OIT constituyó un grupo de trabajo para abordar los principales temas que surgieron en relación al mundo del trabajo a partir del reciente brote de Gripe A. El Grupo de Trabajo sobre Gripe y Preparación ante una Pandemia reúne a representantes de la Organización Internacional de Empleadores (OIE), la Confederación Sindical Internacional (CSI), la Unión Internacional de Trabajadores de la Alimentación, Agrícolas, Hoteles, Restaurantes, Tabaco y Afines (UITA), y la Internacional de Servicios Públicos (ISP). Este Grupo analiza los aspectos socioeconómicos originados por esta crisis; su objetivo principal es el intercambio de información y la sensibilización sobre las repercusiones de esta amenaza sobre el mundo del trabajo.

¿Cuál fue el tema central del taller de la OIT sobre planificación de la continuidad de las empresas?

ALH: El taller se concentró en los desafíos que enfrentan los sectores económicos con mayor riesgo de ser afectados por la pandemia, y propuso soluciones para mejorar su capacidad de respuesta a estos peligros. En particular, el taller abordó la necesidad de planificar la continuidad de las actividades para proteger a las empresas, los trabajadores y las comunidades involucradas. También evaluó la necesidad de adaptar planes de preparación genéricos a la naturaleza específica de diversos tipos de empresas, con especial atención a cuatro áreas: análisis del riesgo; reducción del riesgo; acciones de respuesta y comunicación; y acciones recomendadas para prevenir daños mayores a las empresas y ayudar a contener posibles impactos negativos.

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