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Redacción. El Gran Teatre del Liceu de Barcelona ha obtenido la certificación Global Safe Site de Bureau Veritas, que valida la correcta implementación de las medidas de seguridad y prevención frente al covid-19.

Global Safe Site es una certificación propia de Bureau Veritas, que forma parte de la iniciativa ‘Reinicia tu negocio con BV’, lanzada a nivel internacional para afianzar el cumplimiento de los nuevos planes de seguridad derivados por la pandemia del covid-19 en organizaciones de todos los tamaños y sectores.

Este certificado demuestra que el Gran Teatre del Liceu ha desarrollado un protocolo con la finalidad de cumplir con la normativa de las autoridades sanitarias, así como de aumentar la seguridad de sus espectadores y trabajadores en todo momento.

Bureau Veritas, multinacional de inspección, certificación y pruebas de laboratorio, ha realizado una auditoría como tercera parte independiente, que ha culminado con la certificación de las medidas preventivas ante el coronavirus del Gran Teatre del Liceu.

Durante este proceso, la compañía ha verificado los protocolos implementados por la institución, desde el control del aforo hasta la correcta aplicación de lo establecido por las autoridades sanitarias.

Medidas de seguridad

Las medidas del Gran Teatre del Liceu tienen como objetivo, no solo cumplir con la legislación fijada por las autoridades competentes, sino también analizar y trabajar en todas aquellas acciones extraordinarias que contribuyan a aumentar la seguridad de sus espectadores y profesionales.

Este plan de actuación incluye, entre otras muchas cuestiones, el uso obligatorio de mascarillas y gel hidroalcohólico, el control de temperatura en los accesos, la desinfección constante de los espacios, la renovación permanente del aire, la inhabilitación del guardarropa y el uso de programas de mano digitales.

Respecto a los flujos de gente, y con la intención de evitar aglomeraciones, se han habilitado accesos sectorizados y separados por franjas horarias, se ha reforzado la señalización de todo el recinto, se ha reducido al 50 % el uso de los lavabos y se ha limitado la utilización de los ascensores.

Para evitar el movimiento del público durante los entreactos, los cambios de escenografía se hacen a telón abierto, un hecho único que además permitirá al público descubrir cómo funciona la maquinaria escénica del Gran Teatre del Liceu. El servicio de restauración también se ha adaptado, reduciendo su oferta y limitando su acceso por medio de una reserva previa.

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