En este contexto, Meritxell Herreros, jefa del Área de Prevención de Riesgos del Institut Català de la Salut (ICS), y Pau Gracia Alonso, médico del trabajo del Servicio de Prevención del ICS, confirmaron que en 2008 hubo 845 notificaciones de ataques violentos al personal, el 80,7% de los cuales tuvo lugar en centros de asistencia primaria y, del total, un 10,4% fueron agresiones físicas. Entre las causas que provocaron en mayor medida estas reacciones de los usuarios destacan la denegación de documentos de baja, quejas sobre la información recibida, disconformidad en la visita o el tiempo de espera en el centro. Por todo ello, el ICS ha implantado un sistema informático online para que las víctimas puedan reportar los sucesos y que la empresa actúe en consecuencia. Asimismo, también se han instalado dispositivos de aviso en las consultas y se han impartido cursos de formación para actuar en estos casos.
Por su parte, Miquel Mira, responsable del Servicio de Prevención Propio y director del Servicio de Salud, Seguridad y Bienestar Laboral de Transports Metropolitans de Barcelona (TMB), explicó que los conductores de autobuses son un colectivo que llega a sufrir una media de dos ataques al mes, ya sea verbalmente o en forma de agresión física. Entre las causas, destacan las discusiones por situaciones de tráfico, en un 60 % de los casos, la petición de pagar el billete de autobús con billetes grandes, el retraso ocasionado por el tráfico, etc. Con el fin de mejorar la situación de sus trabajadores, TMB puso en marcha, entre otras iniciativas, un plan piloto de instalación de mamparas de seguridad para los conductores, así como de cámaras de seguridad.
Evaluación del riesgo de trabajar cara al público
Según Esther Sánchez, profesora titular de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social de la Facultad de Derecho de ESADE, "las empresas deben tener interiorizada su responsabilidad y sus obligaciones ante posibles casos de violencia a los trabajadores por parte de terceras personas, evaluando los riesgos físicos y psicosociales de estar expuesto al contacto directo con los clientes. Además, se debería valorar la posibilidad de incluir ciertas aptitudes de inteligencia emocional y autocontrol, entre otras, en los procesos de selección de personal para determinados puestos de trabajo".