dineroRRHH Press. El Instituto Vasco de Salud (Osalan) ha elaborado el primer mapa vasco de las enfermedades profesionales, que permite estudiar su distribución por territorios y analizar la asociación de la enfermedad con indicadores como sexo, edad, actividad económica, empresa y antigüedad en el puesto de trabajo.

Este estudio, que es el primero de sus características que se realiza en España, abarca de 1990 a 2008 y dibuja un diagnóstico que permitirá afrontar esta realidad hasta ahora oculta. Además, revela el alto coste sanitario de estas patologías, que, en su mayoría, son costeadas por la sanidad pública. Un coste que, sin embargo, debería correr a cargo de empresas y mutuas.

Así, ese coste sanitario superó los 106 millones de euros en 2008, lo que representa un 0,16% del PIB vasco de ese año (67.924,5 millones de euros) y el 3,3% del Gasto Sanitario Público Vasco (3.200 millones de euros).

Este innovador trabajo se enmarca en el objetivo del Departamento de Empleo y Asuntos Sociales del Gobierno vasco de vigilar la salud de los trabajadores y combatir la siniestralidad laboral, que encuentra su marco en la Estrategia Vasca de Seguridad y Salud en el Trabajo para los años 2011-2014, aprobada por el Ejecutivo autónomo el pasado diciembre en colaboración con los agentes sociolaborales presentes en la Mesa de diálogo social.

Este primer estudio descubre que en el periodo que va de 1990 a 2008 se notificaron 33.547 enfermedades profesionales, con un mínimo de 339 en 1990 y un máximo de 3.259 en 2006. Del total, el 71% corresponde a hombres y el 29% a mujeres.

Atendiendo al diagnóstico, las enfermedades profesionales más frecuentes son las causadas por agentes físicos (el 85% de las declaradas), seguidas de las enfermedades de la piel (9,4%) y las causadas por agentes biológicos (1,7%).

El estudio también permite conocer la evolución de las enfermedades profesiones y sus características a lo largo del periodo investigado. Así, a modo de perfil, se puede concluir que en 1990 la enfermedad profesional más frecuente era de la piel, y afectaba a un trabajador de entre 30 y 49 años, de una empresa de más de 250 trabajadores y con más de 10 años de antigüedad en el puesto de trabajo.

Sin embargo, en 2008, la enfermedad más frecuente tiene que ver con el aparato locomotor, y la sufre un trabajador de entre 30 y 59 años, de una empresa de 50 a 249 trabajadores y con una antigüedad en el puesto de trabajo menor de 10 años.

Hay razones para pensar que se declaran muchas menos enfermedades profesionales de las que realmente son. Y es bajo o nulo el reconocimiento de las enfermedades profesionales complejas y crónicas prevalentes en la actualidad.

 

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