Así lo puso de manifiesto, durante la inauguración en Sevilla del Seminario sobre Prevención de Riesgos en el Sector Aeronáutico, el consejero de Empleo, Antonio Fernández, quien justificó este proyecto ante la necesidad de que el sector afronte una “iniciativa más global en la lucha contra la siniestralidad”, pese a que la aeronáutica presenta mejores índices de incidencia que otros sectores económicos.
Fernández explicó que este programa se desarrollará entre las subcontratistas de Cádiz y Sevilla en colaboración con la patronal Fedeme, en una primera fase que se extenderá hasta 2010 y con una inversión de 246.000 euros. Posteriormente está prevista una segunda fase hasta 2012, aún no presupuestada.
El consejero de Empleo sostuvo que la actual crisis económica no puede ser una excusa para no invertir en prevención y advirtió que el Gobierno andaluz “no va a bajar la intensidad” de las políticas de seguridad laboral.
En su análisis de los niveles de siniestralidad del sector, Antonio Fernández detalló que la aeronáutica ha experimentado descensos continuados en sus índices de incidencia similares a los del sector industrial, y que presenta un nivel muy bajo de accidentes graves -uno o dos por año- y ninguno mortal desde 2008, produciéndose la mayor repercusión en los leves.
Como retos de cara al futuro en materia de prevención de riesgos, Antonio Fernández aseguró que aún deben mejorarse en el sector las medidas en áreas como la ergonomía, los riesgos psicosociales y las enfermedades profesionales, sobre todo las provocadas por sobreesfuerzos, el causante del 50% de los accidentes leves.
Aunque no se detectan muchas enfermedades relacionadas con sustancias tóxicas, el consejero animó a las empresas a vigilar el uso de los nuevos materiales en la construcción de aeronaves y a actualizar permanentemente los valores límites recomendados, por ejemplo, en fibras y materiales compuestos, así como los nuevos reglamentos sobre exposiciones a vibraciones y ruido.