Recursos Humanos RRHH Press - Su Alteza Real el Príncipe de Asturias ha inaugurado hoy el Campus Repsol, la nueva sede de la compañía energética en la que trabajan cerca de 4.000 personas.
El Campus Repsol está situado en la calle Méndez Álvaro de Madrid y cuenta con una superficie construida de 123.000 m2. Está compuesto por 4 edificios que forman un claustro alrededor de un gran jardín central, cuya extensión es 1,5 veces la de un campo de fútbol y que cuenta con 100 árboles autóctonos.
El edificio, diseñado por el arquitecto Rafael de La-Hoz, es el único campus empresarial ubicado en el centro de Madrid. El objetivo que guio su diseño fue la comunicación, el encuentro y el intercambio entre las personas. La nueva sede materializa la cultura corporativa de Repsol, sus valores y el fomento de la adopción de nuevos hábitos y actitudes laborales más modernas. El Campus es también un proyecto de vanguardia en materia de accesibilidad, sostenibilidad y seguridad.
Sede sostenible y accesible
El Campus Repsol está dotado de numerosos servicios para los empleados que ayudan a generar un ambiente confortable y facilitan la conciliación laboral, como dos cafeterías, 17 zonas de vending, un centro de salud con servicio médico y gimnasio, etc.
Se trata de un edificio sostenible, que opta como mínimo a la categoría oro del certificado LEED, el reconocimiento más importante en sostenibilidad de edificios, que otorga el Green Building Council. Para la evaluación de esta certificación se estudian aspectos como la sostenibilidad de la parcela, las facilidades de uso de medios de transporte ecoeficientes o el empleo de materiales reciclados.
Además, en línea con su compromiso con la integración de personas con discapacidad, la nueva sede de Repsol ha sido diseñada para que pueda ser utilizada de manera segura, autónoma y confortable por todas las personas, sea cual sea su circunstancia particular, marcando un hito para la integración de personas con discapacidad. Para ello, Repsol ha trabajado en colaboración con expertos de la Fundación Once y ha contado con la participación de los propios empleados de la compañía, que han trabajado voluntariamente en la identificación de barreras arquitectónicas tanto en la sede, como en su entorno.

RRHHpress