Recursos Humanos RRHH Press - La primera fase de la Ciudad BBVA, situada en el barrio de Las Tablas en el norte de Madrid, ya está finalizada, y los primeros empleados de la entidad financiera comenzarán a instalarse en las próximas semanas de forma progresiva.
Según ha informado la entidad financiera, se estima que en diciembre ya estarán trabajando en la nueva infraestructura unas 2.000 personas. BBVA confía en que la nueva sede, con capacidad para 6.000 empleados, pueda inaugurarse en el primer trimestre de 2015.
Actualmente trabajan en la construcción unas 1.300 personas, con una previsión en picos de obra de hasta 1.700 personas, incluidos unos 100 técnicos del equipo de diseño, ingenieros, arquitectos y directores facultativos. Poco a poco, se va levantando la estructura elíptica de la torre que alcanzará una altura final de 93 metros de altura y 19 plantas, y que ha sido proyectada, como todo el complejo, por el estudio de arquitectos Herzog & de Meuron.
A través de un concurso de ideas los empleados de BBVA bautizaron a la nueva sede como La Vela, por su forma elíptica y delgado perfil.
La Ciudad BBVA se está construyendo siguiendo los criterios de sostenibilidad necesarios para conseguir el certificado LEED Oro, estándar de construcción sostenible más exigente. Los materiales utilizados en ambas fases presentan bajo impacto ambiental y los edificios están diseñados para que se pueda llevar a cabo una monitorización remota del consumo energético.
Se están utilizando materiales reciclados como el acero o los áridos y la mayor parte de la madera empleada tiene el certificado FSC (Forest Stewardship Council), que asegura que procede de bosques gestionados de manera responsable y sostenible.
La Ciudad BBVA contará con más de 14.000 m2 de zonas verdes, 100.000 plantas de matorral y pequeños arbustos, más de 400 plantas colgantes y más de 450 árboles. La cubierta estará formada por vegetación extensiva, que no requiere apenas mantenimiento y permite reducir las emisiones de CO2. Esta cubierta vegetal, junto al aparcamiento bajo rasante y el alto nivel de reflectancia de los materiales, contribuirá al descenso de la temperatura de los edificios, al reducir el efecto ‘isla de calor’.

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