Recursos Humanos RRHH Press – El proyecto ‘Mejora de la Participación y motivación de los alumnos en su proceso de aprendizaje’, desarrollado por un equipo docente e investigador de la Escuela Politécnica de la Universidad Europea ha recibido el Premio a las Buenas Prácticas en la Gestión Universitaria convocado por el Foro de Universidades del Club Excelencia en Gestión (CEG).
Según ha informado la institución educativa, este galardón, que reconoce, fomenta y potencia la implantación de buenas prácticas en la gestión de la calidad y la excelencia de las Universidades en España, ha destacado la labor desarrollada por Mª José Rodríguez Largacha y Francisca María García Flores, profesoras del Departamento de Ingeniería Civil e investigadoras de la Universidad Europea.
El proyecto consistió en un plan de investigación que, a lo largo del curso académico 2011/12 y con la implicación de un gran número de profesores, pretendía identificar los motivos de la falta de iniciativa de los estudiantes hacia la investigación y el autoaprendizaje, para mejorar su motivación, su espíritu crítico y su conciencia de la necesidad de formarse y aprender.
La iniciativa se basó en tres pilares: la búsqueda de información científico-técnica relativa a la investigación-acción-participativa aplicada a la formación en ingeniería y la involucración de los propios estudiantes en el desarrollo de la docencia, el seguimiento continuo de su aprendizaje y la realización de planes de acción periódicos para la modificación y mejora de la docencia, específicos para cada asignatura. Todo ello, mediante técnicas de recogida de datos y generación de feedback a base de entrevistas grupales e individuales, cuestionarios y grupos de discusión.
Gracias a este proyecto se ha generado un ambiente de confianza y transmisión recíproca de información entre estudiantes y profesores que permite valorar el desarrollo de una asignatura. Así, el alumno se implica más en su proceso de aprendizaje al sentir que su opinión cuenta, mientras que los profesores son capaces de identificar sus propios errores y fortalezas cuando todavía pueden ser modificados u optimizados, antes de que finalice el curso.
Según la Universidad Europea, esta práctica permite conocer la situación en la que se encuentra el grupo de estudiantes, pero también cada uno de ellos de forma individual, para adaptar las metodologías docentes y maximizar los resultados. Además, se han podido identificar una serie de buenas prácticas que son transferibles a otros departamentos de la Escuela Politécnica y que podrán implementarse en próximos cursos.
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