Agencias. El Banco Central de Holanda (DNB) ha tomado, por decisión de un juzgado de aquel país, el control del banco privado DSB Bank NV para evitar su bancarrota. Esta medida ha sido llevada a cabo tras no fructificar la compra de la entidad financiera por parte de un consorcio formado por los cinco principales bancos holandeses, ING, SNS Reaal, Fortis, Rabobank y Abn Amro.
Una masiva retirada de fondos, fomentada por las quejas de un grupo de clientes a los que se les pretendía obligar a vincular sus préstamos hipotecarios con otros productos financieros, puso en peligro a la entidad financiera desde el pasado 1 de octubre, aunque todos los depósitos hasta 100.000 euros por persona y cuenta están garantizados, según el DNB. Los clientes podrán retirar fondos, hasta 250 euros diarios, en cajeros de otras entidades.
Con un balance de unos 8.000 millones de euros, el DSB es una entidad de pequeño tamaño, aunque había logrado una rápida expansión y reconocimiento ofreciendo hipotecas con intereses más bajos que la competencia.