EP. El Banco de España ha decidido eliminar siete de sus veintidós sucursales y reduce así su organización territorial en las comunidades autónomas en casi una tercera parte, según recoge el Boletín Oficial del Estado (BOE).Los centros afectados por el cierre son los de Ceuta y Melilla, Logroño, Pamplona, San Sebastián, Santander y Toledo, lo que supondrá el cese de sus operaciones.
Así, además de las dos ciudades autónomas, cuatro comunidades se quedan sin presencia del Banco de España Navarra, Cantabria, Castilla-La Mancha y La Rioja, según la decisión adoptada por la comisión ejecutiva del Banco de España el pasado 15 de marzo y que tendrá plenos efectos desde el próximo 1 de junio.
La plantilla de las siete sucursales está compuesta por 58 trabajadores, que podrán solicitar el traslado a las sucursales más cercanas en las que existan vacantes o a Madrid, por lo que el cierre no implica ningún despido.
Entre los servicios públicos que prestan las sucursales del Banco de España figuran el canje de pesetas por euros, la recogida de billetes y monedas falsos, el canje de billetes deteriorados y el cambio de euros por otras monedas.
Asimismo, en las oficinas del Banco de España se puede realizar la suscripción de deuda pública, trámites de balanza de pagos, solicitudes de información a la central de riesgos y reclamaciones, quejas y consultas sobre bancos y cajas.
Esta decisión de cierre coincide con el proceso de reestructuración del sector financiero en España a través de las fusiones de entidades y del adelgazamiento de la red de sucursales de bancos y cajas de ahorros.
El Banco de España también cerró oficinas en 2002, cuando clausuró un total de treinta. Desde entonces, ha desarrollado un proceso de creación de depósitos auxiliares de billetes y monedas, ubicados en las bases de las compañías de transporte de fondos, que tienen como finalidad paliar los efectos del cierre de sucursales.