RRHHpress. El consejero de Empleo de la Junta de Andalucía, Antonio Fernández, puso ayer de relieve en San Fernando (Cádiz) el papel fundamental que tiene la Formación Profesional para desempleados y trabajadores en activo en el sector aeronáutico, como herramienta para mantener la excelencia de las empresas andaluzas en un sector altamente competitivo.En este sentido, el consejero resaltó la cooperación que mantiene el Gobierno andaluz con las empresas aeronáuticas, que se ha materializado en la formación de 1.003 desempleados y 3.623 trabajadores en activo para afrontar los nuevos proyectos que se desarrollan en Andalucía.
Durante las inauguración de unas jornadas sobre recursos humanos en el sector aeronáutico, organizadas por la Consejería de Empleo a través de la Fundación Andaluza Fondo de Formación y Empleo (FAFFE), Antonio Fernández explicó que en los cinco años en los que se viene desarrollando el programa, denominado Programa de Homologación para las Cualificaciones Profesionales del Sector Aeronáutico, se han invertido más de 10 millones de euros tanto en formar a desempleados para su contratación en la industria auxiliar y en las empresas aeronáuticas tractoras, como en el reciclaje de trabajadores ocupados para afrontar proyectos como el A400M o la carga de trabajo asociada al modelo de Airbus A350.
Esta inversión ha duplicado la prevista inicialmente en 2005, cuando la Consejería de Empleo firmó un protocolo de colaboración con EADS-CASA, Airbus España, la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA), UGT-A y CCOO-A que incluía un ambicioso plan formativo para el sector aeronáutico de 1,1 millones de horas y una inversión pública de 4,4 millones de euros.
Este plan ha permitido formar ya a 1.003 trabajadores desempleados de Cádiz y Sevilla en especialidades del sector aeronáutico de acuerdo con las necesidades de mano de obra iniciales que han planteado las empresas.
De cara a los desempleados, se han desarrollado ya 77 cursos en catorce especialidades que son las que más demandarán las empresas tractoras. Asimismo, una entidad independiente de los centros formativos y de las empresas realiza un examen de certificación a los alumnos para garantizar que han adquirido sus conocimientos. Como prioritarias, se han fijado tres especialidades destinadas a perfeccionar conocimientos adquiridos en anteriores cursos en las materias de montaje de estructuras, montaje de instalaciones y tratamiento superficial y pintura.
Los cursos tienen un alto contenido práctico, limitándose el periodo teórico a sólo el 25% de su duración. Oscilan entre las 781 horas y las 1. 500 horas de duración y prácticamente el 45% de su desarrollo se cubre con prácticas en empresas tractoras y auxiliares del sector.
Asimismo, el plan formativo para las empresas auxiliares, que se destina a mejorar la preparación de sus trabajadores en activo, ha permitido desarrollar 261 cursos organizados por la FAFFE de los que se han beneficiado 3.263 empleados. La programación recoge un amplio abanico de especialidades, que van desde las más habituales, como chapistería y montaje aeronáutico, hasta la interpretación de planos o la pintura. Las empresas que están participando en el programa son Aerostructuras Sevilla, Intesa, SK 3000 Andalucía, Mac Puarsa, SK 10, Intec-Air, Elimco, Aerosur, Grupo Tam, Infasur y Prescal.
Próximo convenio
El consejero de Empleo ha aprovechado su intervención en las jornadas para anunciar la firma próximamente de otro convenio que sirva para actualizar el actual, con el desarrollo de nueve especialidades formativas entre las que se encuentra como novedad el diseño aeronáutico.
Actualmente, 145 empresas relacionadas con el sector aeronáutico desarrollan su actividad en Andalucía, concentrándose el 90% en las provincias de Sevilla y Cádiz por la presencia de las empresas tractoras EADS y Airbus y los nuevos proyectos aeronáuticos que se desarrollan.
Empleo
El empleo andaluz en el sector ha aumentado a un ritmo del 98,8%, al pasar de 3.800 ocupados en 2001 a los 7.555 actuales. Este crecimiento se ha concentrado sobre todo en las provincias de Sevilla y Cádiz, especialmente en la industria gaditana, con una tasa de incremento del 113,17% al pasar de 919 trabajadores en 2001 a 1.959 a finales de 2008.