Durante su intervención, Ruiz Va ha afirmado que la relación con el cliente es la que genera valor y diferencia a la organización del resto de competidores, mientras que la relación con los empleados es la que genera productividad. En este sentido, ha asegurado que "hay que pasar del empleado cautivo al empleado cautivado, ya que la satisfacción del cliente está en relación directa con la satisfacción del empleado". Por ello, ha insistido en que las empresas han de esforzarse para que "los trabajadores se sientan bien en la empresa, ya que sólo así estarán motivados y tratarán mejor al cliente, lo que redundará en una mayor productividad y competitividad".
Ruiz Va ha explicado que el marketing interno como filosofía implica dar al empleado tanta importancia como al cliente. "Sin empleados que se relacionen bien con los clientes no hay empresa. Ese binomio es la clave", apunta el directivo de Gas Natural Fenosa, que ha recordado que "las empresas no están para hacer dinero, sino para hacer clientes". Como ejemplo de esta afirmación, ha indicado que el 70% de los clientes cambian de proveedor por una atención deficiente, y no exclusivamente por una mala calidad del producto o servicio.
Motivación
Por otro lado, en cuanto a la motivación de los empleados, Ruiz Va ha insistido en que es muy importante que la dirección reconozca el valor de su trabajo en la relación con el cliente, y que, al igual que se trata de fidelizar a los mejores clientes, se debe "premiar" a los mejores trabajadores. Para ello, aseguró que una de las mejores fórmulas es proporcionarles formación que aumente su empleabilidad, es decir, que puedan aplicarla a un mejor desempeño de su trabajo para la organización: "Si se sienten más útiles no se marcharán a otra empresa".
Además, en relación a la implicación y a la motivación de los empleados, Ruiz Va ha subrayado que este debe ser un "fenómeno de doble dirección", y ha asegurado que, "a menudo, los empresarios se quejan de que su gente no está comprometida con la empresa, y no son conscientes de que la empresa no lo está con ellos". Por ello, ha apostado por la comunicación y la transparencia en todos los niveles de la compañía para generar confianza, y en aprovechar las ventajas que ofrecen las nuevas tecnologías y las redes sociales para conocer mejor a los clientes y a los trabajadores y detectar cuáles son sus intereses y necesidades.