RRHH Press. Los bomberos de la Comunidad de Madrid se forman para hacer frente a intervenciones con materiales nucleares, biológicos y químicos, así como desastres medioambientales como el sufrido recientemente en Hungría o, anteriormente, en Aznalcóllar.Los 1.300 efectivos del Cuerpo de Bomberos están participando en un curso de Intervención NBQ (nuclear, biológico, químico), que incluye clases teóricas y prácticas de intervención.
Los cursos son impartidos por monitores del propio Cuerpo de Bomberos de la Comunidad de Madrid. Las actividades tienen dos vertientes, una teórica y otra práctica. Los ejercicios se desarrollan en el laboratorio y en la pista de prácticas, ubicadas ambas instalaciones de la sede de la Dirección General de Protección Ciudadana en Las Rozas. Los grupos de participantes son de 30 alumnos diarios.
Las prácticas de laboratorio son dirigidas por Jacinto Alonso, doctor en Geoquímica de la Universidad de Castilla -La Mancha y especialista mundial en la materia, que trabajó en Aznalcóllar a raíz de la rotura de una balsa con productos contaminante.
Bajo su supervisión, los bomberos realizan experimentos en laboratorio utilizando, fundamentalmente sosa cáustica, óxidos de hierro y metales pesados.
En los ejercicios prácticos de este curso, los bomberos comprueban las reacciones químicas y los parámetros de las sustancias que figuran en las fichas de identificación de productos químicos y sustancias peligrosas.