RRHH Press. El consumo de las familias españolas moderará su ritmo de crecimiento en 2011 desde el 1,2% hasta el 0,9%, según el último Informe sobre el consumo y la economía familiar del Servicio de Estudios de CatalunyaCaixa.Entre los factores que se encuentran detrás de esta desaceleración de los últimos trimestres cabe destacar la retirada de las medidas de estímulo fiscal y monetario, la continuidad en la atonía del mercado laboral y la mayor inflación.
El informe destaca que el contexto para las economías familiares continúa siendo complicado en 2011, puesto que el empleo descenderá un 0,2% en el conjunto del año, si bien moderará el ritmo de caída desde el 2,3% de 2010. Esto suavizará la contracción de la remuneración de asalariados, mientras que se espera un avance del PIB del 1,0%, lo que contribuirá al incremento del excedente bruto de explotación (renta de los trabajadores no asalariados).
De esta forma, los ingresos laborales drenarán menos renta a las familias, si bien cabe tener en cuenta que se enfrentarán a un escenario de tipos de interés más alcista que el año anterior, con el Euribor 12 meses promediando un valor cercano al 2,1%, desde el 1,3% anterior. Adicionalmente, el proceso de ajuste fiscal ante el elevado déficit público alcanzado, que implica la retirada de las medidas de estímulo fiscal y la aplicación de otras restrictivas, supondrá un nuevo obstáculo en las decisiones de gasto familiar. El resultado final será un aumento de la renta disponible del 2,9% nominal en 2011.
Incertidumbre del mercado laboral
En las decisiones de gasto de las familias sigue pesando la incertidumbre, vinculada a un mercado laboral débil (la tasa de paro aumentará este año cinco décimas hasta el 20,6%), así como el efecto riqueza negativo provocado por la caída de valor en los activos inmobiliarios y, en 2011, también financieros, al tiempo que los precios han acelerado su aumento, del 1,8% en 2010 al 3,2% previsto para el conjunto de este año. Con estos elementos, la tasa de ahorro se moderará de forma suave, pasando del 13,1% al 12,0%, cifra todavía por debajo del promedio de los años previos a la crisis (promedio del 11,2% en el período 2004-2007).
El traslado regional de esta dinámica del consumo familiar supondrá, para el conjunto de 2011, un avance del 1,5% en Galicia, y del 1,3% en Cantabria. En Baleares, Castilla y León, Extremadura, Cataluña y País Vasco los aumentos serán más moderados, en torno al 1,1%, si bien superarán también el promedio español. En línea con la media española se situarán Asturias, Madrid y la Comunidad Valenciana, mientras Murcia, La Rioja y Canarias mostrarán un crecimiento ligeramente inferior (0,8% la primera y 0,7% las dos restantes). Finalmente, el grupo formado por Aragón, Castilla-la Mancha, Andalucía y Navarra cerrarán el ranking de comunidades autónomas, con un crecimiento del consumo privado del 0,4% las dos primeras, y del 0,3% y 0,0% las dos últimas.