recorteEP. El ministro de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, admitió hoy ante el Pleno del Congreso que las medidas de ajuste del déficit anunciadas por el Gobierno "comportan sacrificios importantes" para los pensionistas por la congelación "transitoria" de la revalorización de las prestaciones en 2011, pero remarcó el compromiso del PSOE con los jubilados y afirmó que un gobernante "nunca debe estar gobernando en función de cómo va a quedar en el punto de vista inmediato", sino "para sacar a su país de los problemas".

En cualquier caso, Corbacho insistió en que la suspensión de la revalorización de las pensiones en 2011 compensará lo ocurrido en 2009, cuando los pensionistas ganaron poder adquisitivo porque su pensión subió más de lo que lo hizo la inflación. El ministro recordó además que en enero del próximo año se abonará a los pensionistas la habitual paga compensatoria en caso de que los precios se desvíen del 1%, porcentaje en el que se incrementaron las pensiones a principios de este año.

Corbacho mantuvo en la Cámara Baja un tenso rifirrafe con el portavoz del PP en el Pacto de Toledo, Tomás Burgos, quien le reprochó las "lamentables consecuencias" de la "política económica descabellada" del Ejecutivo socialista, en especial en lo referido a la "congelación" de las pensiones. "Los campeones del gasto se convierten así en los campeones de los recortes", lamentó, recordando que las prestaciones se financian a través de las cotizaciones, "que nunca deberían usarse para otros fines".

El ministro replicó que el debate no es la salud de las cuentas de la Seguridad Social, sino las políticas necesarias para reducir el déficit y censuró los argumentos "populistas" del PP, tras cuestionar durante meses el superávit del sistema.

 

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