RRHH Press. La Unión Sindical Obrera (USO) emprenderá acciones el próximo día 21 de junio ante la propuesta de reforma laboral anunciada por el Gobierno, con la entrega de un escrito a los grupos parlamentarios del Congreso de los Diputados y a las Delegaciones de Gobierno en las distintas Comunidades Autónomas solicitando la no convalidación y retirada del Real Decreto.Además, el sindicato ha anunciado que realizará un acto central reivindicativo en Madrid el próximo día 2 de julio para requerir el cambio de las actuaciones políticas del Ejecutivo y posibilitar, por el contrario, el fomento de la contratación, el empleo y el sustento de los derechos sociales y laborales.
USO ha señalado también que acudirá, como integrante del movimiento sindical europeo, a la Euromanifestación convocada en Bruselas por la Confederación Europea de Sindicatos (CES) para el próximo 29 de septiembre, y convocará expresamente, en nombre del sindicato, una huelga general para ese día, “anteponiendo el sentido e interés común del conjunto del movimiento sindical español a la consideración y el acierto de la fecha”.
Reforma laboral
El sindicato ha rechazado por “injustas, insolidarias, desproporcionadas y erráticas tanto las políticas que el gobierno está llevando a efecto como las que pretende aplicar próximamente, cargando el peso y el coste de la crisis sobre las mayorías sociales trabajadoras que, no siendo ni los causantes, ni los culpables, ni los responsables de la misma, somos quienes sufrimos los efectos más perversos en forma de pérdida de nuestros empleos, de nuestros ingresos y de nuestros derechos sociales, económicos y laborales”.
Críticas al sector financiero
El sindicato ha criticado duramente el comportamiento de las entidades financieras, que, “habiéndose beneficiado de ingentes recursos del estado, continúan sin dar la necesaria fluidez crediticia para favorecer el empleo, el consumo y la recuperación económica, mientras siguen repartiéndose pingües beneficios a la vez que exigen mas reformas y recortes sociales y laborales para los trabajadores y trabajadoras”, todo ello en un entorno de “enorme destrozo social y humano, con más de cuatro millones y medio de personas sin empleo, con enormes tasas de precariedad, de temporalidad laboral y de pobreza y desigualdad social”.