Según Iriarte, “con la crisis, personas que estaban en situación de vulnerabilidad han pasado o están en gravísimo riesgo de pertenecer al grupo de los excluidos -entre los que se encuentran los 'sin techo', mujeres con problemáticas graves, inmigrantes recién llegados…”.
El representante de Cáritas señaló que la recesión se ha traducido en esta organización caritativa en un “un incremento exponencial de las solicitudes del Servicio de Acogida. Cada vez hay más demanda de trabajo, asistencia sobre problemas de vivienda, ayudas económicas, orientación -porque nunca se había estado en esta situación-…”.
En respuesta a esta situación, Cáritas ha aumentado las bolsas económicas y se ha creado un fondo para la crisis. “En un primer momento -puntualiza Iriarte- creció la solidaridad. El problema es que este periodo se va extendiendo en el tiempo y es difícil mantener los niveles iniciales de respuesta”.