EP. Los secretarios generales de CCOO y UGT, Ignacio Fernández Toxo y Cándido Méndez, han exigido al Gobierno que "no se ponga nervioso" por la reforma de la negociación colectiva que apuran con la patronal, al recordar que las conversaciones para la reforma laboral se vieron "gravemente perjudicadas" por manifestaciones públicas de algunos miembros del Ejecutivo.Las centrales sindicales han replicado así a la vicepresidenta económica del Gobierno, Elena Salgado, y al secretario de Estado de Seguridad Social, Octavio Granado, quienes han apremiados a los agentes sociales para que cierren un acuerdo antes del 24 de marzo, cuando el Gobierno ha de presentar en Bruselas sus compromisos en el marco del Pacto por el Euro.
"Lo mejor que puede hacer el Gobierno es no mostrar nerviosismo. Que no se junten el hambre con las ganas de comer", advirtió Méndez durante el acto de presentación, junto a su homólogo en CCOO, de la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) para modificar la reforma laboral, en la sede de UGT.
Ante la "complejidad" de concretar una propuesta bipartita, el líder de UGT reivindicó que los "ritmos" de la negociación los marcan los agentes sociales, con el fin de garantizar un "acuerdo eficaz". "El Gobierno debe cambiar su comportamiento", avisó.
Por su parte, Toxo recordó que el Gobierno no está en la mesa de negociación de la reforma de la negociación colectiva, y no descartó que los contactos con la patronal se prolonguen hasta abril.
"No es el día 19 de marzo (la fecha tope que marcaba inicialmente el acuerdo económico y social). No pasa nada si es la próxima semana o el próximo mes", sentenció el líder de CCOO, para después aconsejar al Ejecutivo que evite interrumpir en los contactos como "un elefante en la cacharrería", en alusión a una nuevo posible decreto.
Los responsables sindicales avanzaron además que en la reunión que mantendrán con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, el próximo 23 de marzo, le trasladarán su "gran preocupación" por el preacuerdo alcanzado en la UE en el Pacto por el Euro, del que denunciaron una "ingerencia en las políticas nacionales", como la negociación colectiva.
Méndez además denunció que el borrador para fortalecer la moneda única trata a los países miembros "como a empresas", al tiempo que advirtió de que imponer que los salarios se fijen exclusivamente con la productividad sería una "regla perjudicial" tanto para trabajadores como para las economías.
Al respecto, anunciaron que exigirán al presidente que priorice la "lucha por el paro", con lo que adelantaron que le presentarán un catálogo de alternativas a las propuestas del Pacto por el Euro. "No sé que nos va a contar", admitió Méndez, quien dejó claro las intenciones de los sindicatos de cara al encuentro: "Un Gobierno con un 20% de paro debería tener interés de que en Europa se ponga en primer plano la lucha por el desempleo".