RRHH Press. Los sindicatos ANPE, CCP, SAE, SATSE y USO han presentado esta mañana en Madrid una serie de acciones conjuntas encaminadas a que se modifique “sustancialmente” el Proyecto de Ley de reforma del sistema público de pensiones presentado por el Gobierno y respaldado por UGT, CCOO y por la patronal.Según han declarado los representantes sindicales en rueda de prensa, “lo rechazamos por desproporcionado e ineficaz, y porque reducirá drásticamente el valor de las pensiones”.
Para estos sindicatos, las pensiones no son el problema de la economía, sino el empleo, y proponen controlar el gasto y hacer reformas globales que configuren un marco adecuado para el crecimiento económico y del empleo. Reformas entre las que destacan el desarrollo del capital humano con más inversión en educación, potenciar el I+D+i, facilitar las infraestructuras adecuadas y una reforma del mercado laboral distinta de la que se ha acometido.
En su declaración, ANPE, CCP, SAE, SATSE y USO se muestran partidarios de mantener los 65 años como edad legal de jubilación con derecho al 100% de la pensión, mantener el periodo de cálculo en los 15 años con elección del trabajador de los años que más le interesan o establecer coeficientes para anticipar la edad de jubilación en determinadas profesiones, entre otras numerosas propuestas.
“Porque hay más sindicatos en este país y los ciudadanos se han mostrado mayoritariamente contrarios esta reforma”, según ha declarado José Luis Fernández, Secretario de Comunicación de USO, “vamos a ser beligerantes porque entendemos que los sindicatos estamos para firmar mejoras para los trabajadores, no para ser las muletas del Gobierno”.
Estas organizaciones sindicales, a cuya plataforma se ha incorporado el sindicato CESM y en los próximos días esperan que lo haga FASGA, son altamente representativas en sectores punteros de nuestra sociedad, como la educación, banca, administraciones públicas, sanidad, energía, automoción o grandes superficies comerciales. Se han comprometido a hacer llegar a los grupos parlamentarios sus aportaciones para que rechacen este Proyecto de Ley o que contribuyan a que se modifique durante su trámite parlamentario.
Tal y como está planteado, “las pensiones disminuirán aproximadamente un 15%”, según Fernández, “y nuestra sociedad seguirá avanzando en los niveles de pobreza porque el Gobierno hace sus ajustes sacrificando a los que están en peores situaciones”.
Atención a los sectores
Carmen Guaita, Vicepresidenta Nacional de ANPE, ha pedido que “se mantenga la edad reglamentaria de jubilación para los docentes a los 65 años y las modalidades de jubilación que existen: la prórroga voluntaria de la vida laboral hasta los 70 años y la jubilación anticipada a los 60 para los que lleguen a esa edad con mayor desgaste físico y psicológico”.
Isabel Lozano, Secretaria de Comunicación de SAE, pide que “los profesionales de la sanidad y el bienestar social sean incluidos en un sistema especial, debido a los niveles de estrés de su vida laboral, al estar en contacto permanente con la enfermedad, pues de otro modo con la jubilación a los 67 se dará la situación de que los cuidadores estarán en peores circunstancias que los pacientes a quienes asisten”.
Rafael Reig, Secretario General de Acción Sindical de SATSE, partidario de un sistema flexible y voluntario, ha denunciado que, simultáneamente a los recortes en el ámbito de la sanidad, se esté rescatando al sector financiero, y ha mostrado su preocupación por “una reforma burda del sistema de pensiones, que es nuestro logro, y cuyo ataque va a revertir en beneficio de los planes de pensiones privados”.
Por su parte, José Ignacio Gutiérrez, Secretario General de CC, ha reconocido no entender “cómo CCOO y UGT se incorporan a esta política de ataque, que no es política social” y señaló que “nuestras pensiones se aproximarán a las peores de toda la Unión Europea”.