Javier SolanaEP. Javier Solana, presidente del Centro de Economía y Geopolítica Global de Esade y ex secretario general de la OTAN, ha reclamado cambios "profundos" para hacer frente al "gran despilfarro de recursos humanos" que se da en España.

Solana se ha referido en estos términos durante la ponencia 'Vuelve la historia' que ha ofrecido en el XXII Encuentro Empresarial organizado bajo el epígrafe 'El momento económico, financiero y empresarial: Más Europa como garantía de un crecimiento sostenido', en el Palacio de Congresos Kursaal de San Sebastián por la Sociedad de Garantía Recíproca Elkargi, con motivo de la celebración de su Junta General de Socios.

Solana ha lamentado el "gravísimo error" que se está cometiendo en la gestión de recursos humanos, con un "gran despilfarro de los mismos", de manera que "los mejores" no están yendo a donde serían más útiles". "Ellos se enriquecen mientras sus sociedades se empobrecen", ha lamentado. Por ello, ha indicado que hay que "cambiar las cosas de un modo muy profundo".

Por otro lado, ha aludido a la "megatendencia de transferencias de poder" del mundo occidental al oriental que se está dando en nuestros días, así como a la aparición de actores no estatales con influencia global, como el terrorismo o las ONGs.

Ha indicado que el mundo "crece hacia la multipolaridad", contexto que debe llevar a crear instituciones internacionales que lo gobiernen y a equilibrar la participación de países emergentes, como China o India, en instituciones como la Organización Mundial del Comercio, una de las "más sólidas para empujar la salida de la crisis", pero que debe desarrollar esquemas comerciales multilaterales y globales, y no "acuerdos múltiples bilaterales".

Además, ha ensalzado a la Unión Europea afirmando que es "genial" que países diferentes sean capaces de "entregar soberanía" y ha apuntado que este modelo debería ser analizado en otras regiones del mundo, como ya se está haciendo en el sudeste asiático.

Solana ha defendido que la gobernanza mundial resultará "más fácil" si cuenta con "estructuras más moleculares que atómicas", es decir, con "países que decidan compartir su soberanía". También se ha referido al Tratado de Lisboa que, a su juicio, cuenta con "capacidad legal" para "ir más lejos y completarse" en temas relativos, entre otras cuestiones, a las nuevas energías, seguridad, mercado único o inmigración.

También ha criticado la "disfuncionalidad" de los sistemas de gobierno de las democracias especialmente a la hora de afrontar problemas que requieren soluciones "rápidas", lo que les va a llevar a perder "posibilidades de desarrollo", y como ejemplo ha apuntado EEUU y su gestión del desastre provocado por el huracán Katrina.

Finalmente, ha abogado por "no claudicar" ante los cambios que conlleva esta multipolarización y globalización, ni confrontarse con los países emergentes "más allá que en la Ley que debe de ser internacional", porque "sólo nos queda cooperar y competir, algo inexorable".

 

Utilizamos cookies propias y de terceros para posibilitar y mejorar su experiencia de navegación por nuestra web. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso.