RRHH Press. Los trabajadores de grandes corporaciones son más sociales, trabajan mejor en equipo y realizan más fácilmente labores asociativas, como innovar, colaborar y compartir conocimiento, cuando forman parte de grupos de menos de 150 empleados, situación en la que sus empresas obtienen los beneficios de organizaciones más pequeñas, donde los profesionales son más cercanos, colaboradores y mejores, según Jeremy Kourdi, autor de ‘100 grandes ideas de negocio de compañías líderes alrededor del mundo’.Para ilustrar esta ‘Regla de 150’, Kourdi pone como ejemplo a la empresa de Delaware (EEUU) Gore Associates, comúnmente conocida por fabricar el tejido resistente al agua Gore-Tex, pero que también produce otros productos para las industrias médica y farmacéutica.
Gore es única por su adhesión a la ‘Regla de 150’, basada en una investigación antropológica que afirma que los seres humanos podemos socializar en grandes grupos porque, de manera exclusiva, somos capaces de manejar las complejidades de los acuerdos sociales. Sin embargo, esto tiene un límite, alrededor de las 150 personas. Por encima de este número se complican las jerarquías, y son necesarias normas y medidas formales. Sin embargo, por debajo de 150 los mismos objetivos pueden lograrse de manera informal.
Por ello, Gore limita la plantilla de cada uno de sus centros de trabajo por debajo de los 150 empleados. Cuenta con 15 plantas dentro de un radio de 20 kilómetros en Delaware y Maryland, cada una con un grupo muy unido de empleados que conocen a la perfección a cada uno de los miembros del equipo.
Esta organización del trabajo hace hincapié en los beneficios de una gestión colectiva, como son comunicación, iniciativa y flexibilidad, y ha permitido a un gran negocio con miles de empleados mantener la actitud de una pequeña empresa. Esto ha permitido a Gore lograr situar la tasa de rotación de su personal en un tercio de la media del sector, así como lograr una rentabilidad y crecimiento sostenidos durante más de 35 años.