EP. El ministro de Trabajo, Valeriano Gómez, ha avanzado que la reforma de la negociación colectiva que el Gobierno aprobará el próximo viernes, 10 de junio, será "prudente y tranquila" y que es de esperar que esté en vigor el próximo otoño.En el marco de una jornada sobre 'Desempleo Juvenil' organizada por el Consejo Económico y Social (CES) y el Comité Económico y Social Europeo, el titular de Trabajo ha dicho que el Ejecutivo partirá de los acuerdos "no escritos" alcanzados por patronal y sindicatos poco antes del "relativo fracaso" de las negociaciones.
Más allá, Gómez explicó que el Gobierno no eliminará la ultraactividad de los convenios cuando éstos caduquen, e impulsará los mecanismos de mediación y arbitraje para solucionar los conflictos.
Asimismo, ha dicho que el Gobierno facilitará la flexibilidad interna en las empresas, tanto en materia de jornada laboral como en las condiciones salariales, pero articulada de forma "dialogada".
En el caso de que el entendimiento no fuera posible, Gómez ha dicho que será preciso acudir a la mediación y al arbitraje, pero ha recalcado que esto ha de hacerse de forma "voluntaria" entre las partes.
Concretamente, ha dicho que lo que plantea el Gobierno es "buscar un ámbito en el que muchas cosas derivadas de las relaciones laborales que ahora terminan en los juzgados de lo social encuentren un ámbito intermedio entre la mediación y el arbitraje". Pero ha recalcado que la Ley no puede imponer un sistema de mediación y que éste ha de ser pactado libremente en el convenio. "Nos parece que el diálogo social entre empresarios y sindicatos en el futuro, más allá de que no hayan sido capaces de alcanzar un acuerdo, pueda dar lugar a un acuerdo concreto sobre el desarrollo de la mediación", a ser posible, después del verano.