onceRRHH Press. Más de 1.000 trabajadores de la ONCE en Castilla y León, todos ellos ciegos o con alguna discapacidad, se pueden quedar en la calle por la decisión de la ONCE de permitir la venta del cupón tradicional en estancos, gasolineras, quioscos de prensa y establecimientos de hostelería y restauración, según ha denunciado CCOO.

Para el sindicato, esta decisión “contradice toda la política de apoyo social llevada a cabo por la ONCE en sus 73 años de historia, y aboca a los ciegos y ciegas castellano leoneses a perder su medio de subsistencia con las consecuencias irreparables que ello conlleva”.

Según CCOO, la publicación en el BOE del pasado 24 de mayo de la Resolución de la Secretaría General de Política Social y Consumo, que da publicidad al nuevo Reglamento del Cupón de la ONCE, “quiebra el carácter social de la entidad, que, a partir del 1 de julio, podrá poner a la venta el popular cupón, baluarte y buque insignia de su misión social, a través de estancos, gasolineras, quioscos de prensa, establecimientos de hostelería y restauración, etc. lo que se denomina como Canal Físico Complementario (CFC)”.

La Dirección de la ONCE ha justificado esta decisión, ante sus vendedores, afirmando que "el posicionamiento en el futuro mercado de juego global es una estrategia necesaria ocupando el nicho de mercado, antes de que otros competidores lo hagan". Además, la organización ha argumentado que "en ningún caso los CFCs venderían el cupón de la ONCE, que quedaba reservado al personal vendedor".

Estas explicaciones son, según CCOO, “burdas mentiras, cuando a partir del 1 de julio próximo los CFCs podrán comercializar el cupón tradicional, cuya venta era exclusiva de los vendedores y vendedoras de la plantilla de la ONCE, vendedores quienes recaudan el 96,5% del total de ventas de la entidad”.

Según el sindicato, esta medida, que no generará ni un solo empleo directo o indirecto, pone en serio riesgo los puestos de trabajo de más de 1.000 personas en Castilla y León, “ya que lo que la ONCE parece perseguir es la desvinculación del cupón con sus vendedores tradicionales, personas ciegas y con otras discapacidades, que, con esta suicida política comercial, podrían quedarse en el paro a corto/medio plazo y pasar a depender económicamente de las prestaciones públicas”.

CCOO señala como “cooperadores necesarios de la nefasta política comercial de la ONCE al Ministerio de Sanidad, que tiene la tutela legal de la ONCE, así como al sindicato mayoritario en la Entidad, UTO-UGT, que mira hacia otro lado mientras una Institución con 73 años de historia es desmantelada”.

 

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