Redacción. La Cámara de Comercio de España ha publicado 'GuIA para pymes: cómo la inteligencia artificial puede hacer crecer tu negocio', un documento concebido para que las pequeñas y medianas empresas incorporen la inteligencia artificial (IA) de forma útil, segura y medible en sus procesos de negocio.
Impulsada por la Comisión de Digitalización de la Cámara de España, la guía parte de una realidad: la adopción de la IA avanza entre las empresas españolas, pero su implantación sigue siendo desigual.
Según datos ofrecidos en el propio documento, el 45,3 % de las empresas no utiliza inteligencia artificial ni prevé hacerlo a corto plazo, mientras que el 54,7 % ya la explora o la emplea en alguna medida. Entre estas últimas, solo un 5,3 % la tiene integrada de forma amplia o estratégica.
El manual plantea que incorporar la IA no requiere grandes inversiones ni proyectos complejos para empezar, y propone una hoja de ruta de 30 días. Esta permite a cualquier pyme identificar entre dos y tres procesos susceptibles de mejora, diseñar un proyecto piloto controlado, probarlo con casos reales y medir su impacto antes de decidir su escalado.
Ejemplos de aplicación de la IA
La guía señala la administración, la atención al cliente, las ventas y el marketing entre las áreas donde la IA puede aportar valor de forma más inmediata, y añade ejemplos por sectores.
En servicios profesionales, puede utilizarse para preparar propuestas comerciales, resumir reuniones o revisar documentación; en comercio y retail, para asistir en la atención al cliente, generar descripciones de producto o analizar reseñas; en la industria, para elaborar documentación técnica o detectar incidencias recurrentes; y en actividades de ingeniería y construcción, para preparar licitaciones, revisar normativa o realizar el seguimiento documental de proyectos.
El manual subraya que la IA debe entenderse como herramienta de apoyo a las personas y a la toma de decisiones, nunca como sustituto del criterio profesional. En este contexto, recuerda que el reto para las empresas no es solo utilizar herramientas de IA, sino gestionarlas de forma estructurada: integrarlas en los procesos de la organización y contar con responsables definidos, normas de uso, protección de la información y métricas para evaluar su impacto.
Recomienda, además, “no digitalizar el caos” e identificar antes qué procesos deben mejorarse, establecer objetivos claros, definir responsabilidades y medir resultados.
Obstáculos, riesgos y errores
La guía identifica también los principales obstáculos que frenan la adopción de la IA en las pymes: el desconocimiento de la tecnología, la falta de formación, la incertidumbre sobre el retorno de la inversión, las dificultades de integración con los procesos existentes y los retos de calidad de los datos.
Asimismo, dedica un apartado específico a los riesgos y errores más habituales al iniciar la adopción de la IA. Entre ellos figuran intentar abordar demasiados procesos a la vez, implantar herramientas sin indicadores para medir resultados, utilizar información sensible en aplicaciones no autorizadas o confiar en los resultados sin supervisión humana.
La publicación recuerda además que el Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial clasifica los sistemas según distintos niveles de riesgo —inaceptable, alto, limitado y mínimo— y establece requisitos proporcionales para garantizar un uso seguro, transparente y responsable de esta tecnología.