RRHH Press. Según el tercer estudio del Observatorio efr ‘El impacto de la conciliación laboral y familiar sobre el bienestar de la infancia’, las empresas españolas aseguran que la implantación de medidas de conciliación impacta positiva y directamente sobre los hijos de sus trabajadores, sobre todo en su bienestar emocional (100% de las respuestas obtenidas), rendimiento escolar (81%), la relación con el entorno (64%) y en el bienestar físico (24%).En este sentido, el 80% de los padres y madres que trabajan demandan más medidas relacionadas con los hijos, y el 76% valora muy positivamente medidas como la flexibilidad de horarios, el teletrabajo, las excedencias con reserva de puestos de trabajo, etc. Además, para estos es necesario intensificar las medidas de conciliación de los padres y madres con hijos menores de tres años ya que, según acreditan los expertos en neurociencia, la base de la inteligencia emocional se forja entre 0 y 3 años, por lo que la presencia de los padres en el hogar debe ser irrenunciable.
En concreto, las empresas efr (Empresas certificadas en conciliación e igualdad bajo el Modelo efr empresa por Fundación Másfamilia. Normas efr 1000), aseguran que ya están trabajando por y para el bienestar de los dependientes menores de sus trabajadores con la implantación en el 98% de los casos de medidas de flexibilidad y horarios o permisos para tutorías, en el 71% de medidas de reducción de jornada por encima de la ley o en el 68% de medidas de teletrabajo. Tan sólo un 15% de estas empresas tiene medidas de sensibilización y formación a los padres.
Además, el problema se agrava por la rigidez del mercado de trabajo actual en España, que impide ajustes en la jornada de trabajo, lo que conlleva que muchas mujeres se planteen reducciones de jornada por guarda legal. En concreto, el 31% de las mujeres de las empresas encuestadas la han solicitado en alguna ocasión, frente al 6% de los varones.
Y todo ello a pesar de que las nuevas generaciones de españoles han entendido que el cuidado de los hijos no puede seguir descansando en el abandono de la actividad laboral de las madres. La mujer ha dado un salto masivo al mundo laboral, y el hombre no ha dado el salto contrario, asumiendo la tan importante corresponsabilidad de las tareas de educación y cuidado de sus descendientes.
Por tanto, de lo que las organizaciones hagan en estos años y de su capacidad para adaptarse a las necesidades del modelo de sociedad y de familia actual va a depender en gran parte la posibilidad de hacer el cambio social que se demanda y acercarse un poco más a realidades más conciliadoras con la problemática de la infancia.
Abandonar el ‘presentismo’ a favor de la productividad
La falta de tiempo con nuestros menores viene incrementada por la crisis que ha generado mayor presión sobre el denominado ‘presentismo’. Por ello se deben abandonar estas prácticas y estos modelos laborales por parte de las empresas y optar por otros basados en la productividad y el cumplimiento de los objetivos, con el apoyo de la Administración pública.
Sin embargo, los problemas de la infancia, a veces, no se producen solo por la falta de tiempo de dedicación de los padres, sino también por una escasa sensibilización e información sobre la paternidad/maternidad responsable. En este sentido, resulta muy interesante el trabajo que se realiza, por ejemplo, desde las Escuelas de Padres.
Además, es necesario que se promuevan actividades de ocio y voluntariado en familia por parte de las empresas y de las corporaciones locales ya que aportan un alto beneficio al seno de la estructura familiar y fomento de los valores.