Recursos Humanos RRHH Press – Según el Informe Global sobre Competitividad del Foro Económico Mundial de Davos, la mayoría de países industrializados y los principales países de nueva industrialización cuentan con un vínculo bastante estrecho entre salarios y productividad, según pone de manifiesto el Instituto de Estudios Económicos (IEE).
Los primeros lugares en el ranking mundial de 142 naciones cuyos salarios están más ligados a la productividad los ocupan Singapur, Hong Kong, Taiwán y Malasia, figurando a continuación Suiza, Arabia Saudí, Estonia, Estados Unidos y Kirquistán. Japón ocupa el puesto 11 y China el 13.
Entre los países de la Unión Europea destacan el Reino Unido (21), Lituania (22), Irlanda (25) y Letonia (26), mientras que Alemania se sitúa en el puesto 38. Dinamarca, Francia, Hungría, Austria y los Países Bajos registran una puntuación muy cercana al promedio, que se sitúa en el 3,9 (la relación se mide en una escala que va del 1 –ninguna relación entre salarios y productividad- al 7 –máxima relación-).
Grecia, Italia y España, en cambio, figuran en los últimos lugares de la clasificación. Todos ellos cuentan con una puntuación de 3,1, siendo España el país que ocupa el puesto 126, el peor lugar entre las naciones industrializadas.
Vincular salarios y productividad
Según explica el IEE, cada vez hay más expertos que abogan por la necesidad de desligar los aumentos salariales de la inflación y vincularlos a los incrementos de productividad.
La indicación de los salarios genera una espiral de precios-salarios que empeora la situación económica, reduce la competitividad y provoca una destrucción de empleo. El aumento de los salarios en función de la productividad, en cambio, permite tener en cuenta las singularidades económicas de las empresas y facilita, en consecuencia, el ajuste en la economía.
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